El gato andino (Leopardus jacobita) volvió a ser registrado en Malargüe, Mendoza, en una zona cercana al Área Natural Protegida La Payunia a través de las cámaras trampa instaladas por la organización Wildlife Conservation Society Argentina (WCS).
Se trata de uno de los felinos más difíciles de ver, también conocido como el "fantasma de los Andes", que se encuentra amenazada de extinción en nuestro país.
Según indicó la organización, quedan menos de 2.200 ejemplares en el continente, distribuidos en sectores de los Andes de Argentina, Bolivia, Chile y Perú.
En las imágenes obtenidas se puede ver a un pequeño felino camuflado entre rocas, en un ambiente donde su presencia suele pasar inadvertida.
Cómo es el gato andino, de hábitos solitarios
El gato andino es un felino de tamaño pequeño, muy difícil de estudiar y de registrar, razón por la que también se lo conoce como “el fantasma de los Andes”.
Esta especie tiene hábitos solitarios y es tan esquivo que cada registro permite sumar información valiosa sobre su distribución y sobre los lugares en donde todavía puede sobrevivir.
Se caracteriza por tener una cola muy larga, gruesa, cilíndrica, de aspecto felpudo y con 6 a 9 anillos anchos de color café oscuro a negro. Su nariz es negra, a diferencia de su pariente, con quien comparte hábitat y con el cual es ocasionalmente confundido, el gato del pajonal, que tiene la nariz rosa.