En un fallo sin precedentes para la justicia santafesina, se llevó a cabo el primer juicio oral y público bajo el nuevo Código Procesal Penal Juvenil. El caso, que tuvo lugar en el Distrito San Lorenzo, terminó con la condena de un joven que, en julio de 2025, asesinó a su propio hermano.
La magistrada a cargo del debate, la Dra. Fabiola Piemonte, explicó que, debido a la fecha del hecho, el proceso se transitó bajo los lineamientos del sistema acusatorio adversarial vigente desde 2014 para mayores, aplicado ahora al fuero de menores tras la reforma procesal de junio de 2025.
El proceso de "cesura" y la pena en expectativa
Una de las particularidades del sistema penal juvenil es el instituto de la cesura. Según detalló la jueza, el juicio se divide en dos etapas: la primera para determinar la responsabilidad penal (autoría y culpabilidad) y una segunda para decidir la aplicación o no de una pena.
"El lunes 21 se leyó el veredicto de culpabilidad por el delito de homicidio doloso simple", indicó Piemonte. Sin embargo, el joven no conocerá su condena efectiva hasta que cumpla los 18 años. Actualmente, permanece bajo una medida cautelar restrictiva de la libertad con permisos específicos, acordada entre la fiscalía y la defensa.
Al aplicarse la ley vigente al momento del hecho (Ley 22.278), al cumplir la mayoría de edad se realizará una audiencia de visado. En esta instancia, se evaluará el "tratamiento tutelar" y, de aplicarse una sanción, el magistrado tiene la obligación de reducir la escala penal a la de una tentativa (que para este delito parte de un mínimo de 4 años).
Infraestructura y el desafío de la baja de imputabilidad
La condena coincide con el debate nacional por la reciente reforma que bajó la edad de imputabilidad a los 14 años. Ante este escenario, la jueza Piemonté advirtió sobre la necesidad de recursos: "Las provincias van a tener que garantizar con recursos propios la implementación del sistema, más allá de las partidas nacionales. Se requieren más y mejores espacios, tanto de encierro como semiabiertos".
En Santa Fe existen actualmente dos centros especializados: el pabellón juvenil de la Cárcel de Las Flores y el Centro Especializado para Responsabilidad Penal Juvenil (ex IRAR) en Rosario.
La magistrada subrayó la importancia de la nueva figura del "supervisor", que deberá crearse a partir de septiembre para coordinar las medidas socioeducativas, reemplazando la labor que hoy realizan de forma complementaria las trabajadoras sociales del Poder Judicial. "Es tiempo de empezar a pensar coordinadamente con qué recursos vamos a dotar al sistema para garantizar que la ley sea efectiva", concluyó.