La forma en que los medios construyen la agenda informativa vuelve a quedar bajo análisis tras un informe que revela una baja presencia de niños, niñas y adolescentes en las noticias de televisión abierta. El dato no solo expone una ausencia, sino también el modo en que se los representa cuando forman parte de la cobertura.
En este contexto, la directora del Observatorio de la Televisión de la Universidad Austral, Gabriela Fabbro, analizó los resultados en una entrevista con LT10 y planteó la necesidad de revisar el enfoque mediático sobre la infancia.
Según explicó, el estudio fue realizado junto a Unicef y se basó en el monitoreo de noticieros de los principales canales de Buenos Aires. “Monitoreamos los meses pares, porque uno siempre tiene que hacer una muestra”, detalló, y precisó que el relevamiento incluyó más de 10.000 noticias analizadas. A partir de ese trabajo, indicó que solo el 9,34 % de ellas menciona el nombre o tiene como protagonista a algún niño, niña o adolescente.
Fabbro remarcó que no se trata de un dato aislado, sino de una tendencia sostenida en el tiempo. “Esta investigación no fue solo en el 2025, sino que lleva muchos años de monitoría constante”, explicó, y agregó que, en general, se llega apenas al 10 % de presencia en el total de las noticias.
Sin embargo, el dato más preocupante aparece al analizar el tipo de cobertura. “Más del 50 % —en este caso estamos en el 60 %— se asocia a temas de violencia y seguridad o policiales”, señaló en LT10, al advertir que los menores suelen aparecer en las noticias “asociados al delito, a una situación de vulnerabilidad o de violencia en todas sus manifestaciones”.
Para la especialista, esta lógica tiene consecuencias directas en la percepción social. “Colaboramos con la agenda, construimos imaginarios”, sostuvo, y agregó que la reiteración de este tipo de contenidos puede instalar una mirada distorsionada: “En el público también se empieza a construir una imagen de que todos los jóvenes son peligrosos”.
En esa línea, planteó la necesidad de ampliar el enfoque informativo. “Habría que buscar un equilibrio ofreciendo otro tipo de temáticas donde ellos también estén involucrados y no necesariamente en un lugar de violencia o de víctima”, indicó, y mencionó como ejemplos la salud mental, la relación con la tecnología o el embarazo adolescente.
Fabbro también puso el foco en la ausencia de contenidos específicos sobre infancia en la televisión. “Han desaparecido también los programas infantiles”, afirmó, y consideró que esto responde más a decisiones de producción que a una falta de interés del público. “Cuando se ofrece algo de buena calidad, el público lo reconoce y lo elige”, aseguró.
En ese sentido, destacó que hoy existen nuevas plataformas para llegar a audiencias jóvenes. “Todos estos noticieros tienen redes sociales”, señaló, y sugirió que podrían aprovechar esos canales para generar contenidos más diversos y cercanos a los chicos.
“Yo creo que es una asignatura pendiente”, concluyó en LT10, al insistir en la necesidad de repensar el lugar que ocupan niños y adolescentes en la agenda mediática y en la construcción de la realidad informativa.