Argentina tuvo una semana perfecta en la Copa Libertadores con un pleno de victorias, ya que los seis representantes nacionales ganaron sus respectivos partidos. Entre ellos, hubo dos que destacaron por sobre el resto: el Maracanazo de Independiente Rivadavia ante Fluminense, y el 2-1 de Platense contra Peñarol en el Estadio Campeón del Siglo de Montevideo.
En el caso del Calamar, se trató de un resultado histórico por varias razones. Por un lado, fue su primer triunfo en el certamen y también el primero oficial fuera de suelo argentino. Además, lo logró ante uno de los clubes más grandes del continente como es el Manya, 5 veces campeón y otras tantas subcampeón de América, además de tricampeón del mundo. Pero, a su vez, rompió una racha que se extendía desde hace casi una década.
Es que con la victoria de ayer, el Marrón le cortó al Mirasol un invicto de nada más y nada menos que 9 años como local en la Copa Libertadores. Antes de la de anoche, la última vez que había perdido en casa había sido el 26 de abril de 2017 por 3-2 contra Palmeiras por la fecha 4 del Grupo E.
Desde entonces, acumuló un total de 23 partidos jugados en Uruguay (la mayoría en el Campeón del Siglo, aunque algunos los disputó en el Centenario), con un balance de 19 victorias y 4 empates. En ese interín enfrentó a varios equipos grandes y poderosos como Flamengo, Atlético Mineiro, Botafogo y Racing, sin que ninguno pudiera derrotarlo en suelo charrúa.
Con el triunfazo de ayer, Platense quedó 2° del Grupo E con 3 puntos, por debajo de Corinthians, puntero con 6, y por encima de Peñarol e Independiente Santa Fe, ambos con 1 unidad. El equipo de Walter Zunino en estos momentos estaría clasificando a octavos, pero recién van dos fechas jugadas y todavía queda mucho por decirse. Su próximo compromiso en Libertadores será frente al León de Bogotá el miércoles 29 de abril en Vicente López.