La emblemática cooperativa láctea SanCor enfrenta sus horas más oscuras tras el pedido de quiebra que tramita en la justicia. Sin embargo, un sector mayoritario de acreedores, que incluye a ex empleados y proveedores, asegura que existe una alternativa para evitar la liquidación total de los bienes: la transformación de la cooperativa en una Sociedad Anónima (S.A.).
En diálogo con LT10, el Dr. Aldo Regali, representante de 600 de los 1.066 trabajadores vinculados al conflicto, explicó que la semana próxima presentarán formalmente un Plan de Reorganización Productiva. "Pedir la quiebra es una muerte anunciada. Nuestro proyecto busca cambiar la razón social, capitalizar la empresa y crear un fideicomiso de garantía de insumos para que los tamberos vuelvan a entregar leche con confianza", señaló.
La marca como activo clave
Regali destacó que, pese a la crisis, el activo más valioso sigue siendo la marca SanCor, hoy liberada de prendas judiciales. "La empresa debe unos 150 millones de dólares y su valor de remate es muy inferior. Si se llega a la quiebra, los acreedores cobrarán migajas. Por eso, nuestra propuesta permite que los grandes acreedores capitalicen su deuda; es decir, que transformen lo que se les debe en acciones de la nueva sociedad", detalló el letrado.
Esta postura choca con la posibilidad de una "cooperativización" impulsada por el gremio Atilra, tras las recientes declaraciones del sindicato calificando el pedido de quiebra como "un comienzo". Según Regali, existen directivos interesados en esta salida privada para revitalizar la producción, que hoy se encuentra lejos de sus picos históricos de 8 millones de litros diarios.
El impacto de la responsabilidad solidaria
El abogado recordó que el año pasado la empresa mostró signos de recuperación trabajando a fazón (procesamiento para terceros) y con "marcas blancas" para supermercados. No obstante, ese proceso se interrumpió por conflictos gremiales. "Cuando el gremio intimó a las empresas que contrataban a SanCor extendiéndoles la responsabilidad legal, todos se retiraron. Allí se perdió una oportunidad clave de nivelar los gastos", explicó.
Definiciones en la Asamblea
El futuro de la firma con sede en Sunchales se definirá el próximo 30 de abril en la Asamblea de asociados. Allí, los dueños de la cooperativa deberán decidir si aceptan el plan de transformación en Sociedad Anónima o si el proceso deriva en la disolución definitiva.
"La asamblea tendrá que decidir si elige suicidarse o intenta una vez más salir adelante. Transformarla en S.A. baja la presión inmediata del sector financiero y le da a SanCor el potencial de recuperar su espacio en el mercado", concluyó Regali.