En medio de un escenario económico delicado, Unión dio un paso importante para encauzar uno de los frentes más sensibles: el judicial. En los últimos días, por lo que pudo saber Diez en Deportes, la dirigencia completó una serie de pagos vinculados al reclamo de Sergio Levinton, que había tenido un fallo favorable por un porcentaje incumplido en la transferencia de Ignacio Malcorra a Tijuana de México en 2016.
Según se pudo saber LT10, el club abonó los honorarios correspondientes, los aportes a los abogados, los gastos del juicio y también la primera cuota acordada con el demandante. Un movimiento necesario para empezar a cerrar un capítulo que traía consecuencias directas en el presente institucional.
Ahora, todas las miradas están puestas en la Justicia. Con estas obligaciones cumplidas, en Unión esperan que se levante el embargo que pesa sobre una de sus cuentas, una traba que viene generando múltiples inconvenientes en el manejo cotidiano.
Mientras tanto, la dirigencia continúa haciendo equilibrio. Con recursos limitados y compromisos que no dan tregua, el objetivo es sostener el funcionamiento del club y cumplir con cada obligación, aunque el margen de maniobra sea cada vez más estrecho. El avance en este caso representa un alivio parcial, pero la situación económica sigue siendo compleja y obliga a Unión a moverse con extrema cautela en cada decisión.