Unión encontró en su estadio mucho más que un escenario: transformó al 15 de Abril en un verdadero refugio de puntos. La reciente victoria por 2-0 ante Deportivo Riestra no solo significó un paso adelante en la tabla, sino también la ratificación de una tendencia que se consolida fecha tras fecha.
El equipo dirigido por Leonardo Madelón sigue sin conocer la derrota en condición de local en lo que va del Torneo Apertura, un dato que explica buena parte de su presente competitivo.
Regularidad y números que sostienen la campaña
Hasta el momento, el Tatengue disputó seis encuentros en Santa Fe, con un saldo equilibrado y eficaz: tres triunfos y tres empates. Esa cosecha le permitió sumar 12 de los 18 puntos posibles, alcanzando una efectividad del 66,6%.
Sin embargo, el dato más contundente está en la última línea. Unión recibió apenas un gol en esos seis partidos, manteniendo la valla invicta en cinco de ellos y consolidando una estructura defensiva difícil de vulnerar.
Un recorrido que marca tendencia
El camino como local comenzó con un empate sin goles ante Platense. Luego, llegó una actuación contundente con goleada 4-0 frente a Gimnasia de Mendoza.
Más adelante, volvió a sumar con otro 0-0, esta vez frente a San Lorenzo, antes de encadenar un triunfo ajustado por 1-0 ante Aldosivi.
El único tanto recibido en casa llegó en el empate 1-1 ante Boca, en la fecha 11. Y recientemente, el equipo volvió a imponer condiciones con el 2-0 sobre Riestra.
Una base para crecer
Más allá de los altibajos que pueda tener fuera de casa, Unión construye su identidad desde la solidez en Santa Fe. Allí, el equipo se muestra ordenado, competitivo y con una firmeza defensiva que le permite sostener resultados.
En un torneo parejo, donde cada punto tiene valor, hacerse fuerte como local es una de las claves. Y Unión lo entendió: en el 15 de Abril, se hace difícil para cualquiera.