La ciudad de San Cristóbal atraviesa sus horas más oscuras tras el asesinato de un joven de 13 años dentro de la Escuela Normal Mariano Moreno. En diálogo con LT10, el diputado provincial Marcelo González —quien es docente de dicha institución y exdelegado del Ministerio de Educación— brindó un crudo diagnóstico sobre el clima que se vive en la localidad y las ramificaciones de la investigación.
"Para quienes venimos de ciudades chicas, de 15.000 habitantes donde nos conocemos todos, el shock es total. Las familias de la víctima y del victimario tenían relación. Volver a una normalidad será un proceso muy largo", señaló González. Incluso, comparó el impacto emocional con la crisis que vivió la ciudad en los años 90: "El cierre del ferrocarril fue algo muy malo, pero esto deja una huella aún superior".
González explicó que las clases en la Escuela Moreno podrían no reanudarse el próximo lunes. "Es muy probable que no comiencen. La justicia continúa con los peritajes; todavía están las mochilas del 60% de los alumnos dentro del establecimiento", explicó.
El legislador advirtió que la investigación es "mucho más profunda de lo que se pensó al principio". Si bien inicialmente se habló de bullying o problemas intrafamiliares, ahora surge una hipótesis que apunta a un fenómeno global más complejo.
La alerta por las "redes internacionales"
Uno de los puntos más alarmantes de la entrevista fue la mención a presuntas células o sectas que operan mediante juegos de rol y desafíos en internet. "Esto que está apareciendo en redes es algo muy peligroso. Son organizaciones, casi sectas, especialistas en captar jóvenes con vulnerabilidades para que vayan ascendiendo en 'categorías' de juegos según los objetivos que cumplen. Lo veíamos en Estados Unidos o Europa, y ahora lo tenemos internado aquí", alertó.
González hizo hincapié en que este tipo de captación utiliza pseudónimos y plataformas digitales para atraer a adolescentes, llevándolos en algunos casos a realizar actos heroicos desde su lógica distorsionada, que terminan en tragedias como la ocurrida el pasado lunes.
El rol de la familia y el sistema de salud
Ante el temor de la comunidad y las versiones que circulan sobre posibles nuevos atentados en otras escuelas, el diputado llamó a la calma pero pidió responsabilidad extrema a los adultos. "El rol fundamental está en la familia. Hay que hablar con los chicos, no ocultar lo que pasó debajo de la alfombra. El diálogo es la única forma de que los jóvenes confíen y podamos actuar a tiempo".
Finalmente, destacó que equipos de los ministerios de Educación, Salud e Igualdad y Género ya trabajan con docentes, alumnos y clubes deportivos para abordar el trauma. "Muchos chicos no quieren volver a la escuela y no los culpo. La solución no es suspender las clases indefinidamente, sino lograr un abordaje integral para recuperar, de a poco, la tranquilidad en San Cristóbal", concluyó.