Hay triunfos que valen más que tres puntos. Y este de Colón en Paraná tuvo ese sabor especial: el de cortar una racha, el de responder en un terreno adverso y el de volver a ilusionarse. Fue 2-0 ante Patronato para subirse, al menos de manera transitoria, a lo más alto de la Zona A.
Pero además del resultado, hubo una banda sonora que acompañó cada emoción: la de Fabián Mazzi, que le puso palabras a los goles que desataron el festejo sabalero.
El primer golpe llegó con Ignacio Lago. La jugada se armó y, cuando la pelota encontró destino de red, la voz de Mazzi explotó con ese tono inconfundible, estirando el grito y anunciando lo que Colón venía a buscar. Un desahogo necesario, que empezaba a marcar el rumbo de la tarde.
Con el partido abierto pero bajo control, apareció Alan Bonansea para liquidarlo. Otra vez el relato se hizo protagonista, cargado de intensidad, acompañando el segundo tanto que bajó la persiana del encuentro y confirmó que esta vez la historia sería distinta.
No fue solo una victoria. Fue la respuesta que tanto se esperaba fuera de casa, el fin de una malaria que pesaba y la confirmación de que este Colón puede dar pelea arriba.