La victoria 1-0 frente a Aldosivi, este domingo por la noche en el estadio 15 de Abril, no solo le permitió a Unión escalar posiciones en la Zona A del Apertura, sino también meterse —al menos de manera transitoria— en la línea de playoffs.
Más allá del envión anímico, hay un dato que marca el rumbo del equipo: todos los puntos que suma en la tabla los consiguió como local. En el 15 de Abril ganó dos y empató otros dos, totalizando las ocho unidades que luce en el campeonato.
El balance en casa es más que positivo. No solo por la cosecha, sino también por el aspecto defensivo: al Rojiblanco no le convierten en su estadio. Esa solidez le permite construir desde atrás hacia adelante y sostener partidos cerrados, como ocurrió ante el Tiburón. Hacerse fuerte de local es una de las claves en torneos largos y parejos, y Unión lo viene logrando. El equipo muestra otra cara ante su gente, con mayor intensidad y convicción, respaldado por un marco que empuja.
La cuenta pendiente, claramente, está fuera de Santa Fe. Hasta ahora, cada salida terminó con las manos vacías, una deuda que deberá saldar si quiere afirmarse definitivamente entre los que avanzan de ronda. Mientras tanto, el 15 de Abril se consolida como un bastión. Y desde esa fortaleza, Unión empieza a mirar la tabla con otros ojos.