El empate sin goles ante Platense dejó varios puntos altos en Unión, pero uno sobresalió con claridad: Matías Mansilla. El arquero tuvo su debut oficial con la rojiblanca y respondió con seguridad desde el primer minuto, incluso cuando el partido lo exigió a los pocos segundos de juego.
“A los 10 o 15 segundos ya me tocó intervenir, pero estaba tranquilo. Me sentí parte del grupo desde el primer día”, contó en diálogo con Unión Play. Y esa serenidad se notó en la cancha: firme de arriba, atento en los mano a mano y siempre bien parado.
La rápida adaptación al mundo Unión
Mansilla llegó a Santa Fe hace muy poco, pero su integración fue inmediata. El arquero destacó el recibimiento del plantel y el peso que tuvo el entorno para decidir su arribo.
“Estoy muy feliz de estar acá. El grupo me recibió muy bien y me acoplé rápido. Cuando uno ve el estadio, la cancha, cómo se vive el club, todo eso influye para tomar la decisión”, explicó.
También fue clave el contacto con personas de confianza dentro del fútbol: “Hablé para saber cómo era el club, el grupo, y no dudé un segundo en venir”.
Un recorrido de crecimiento constante
A sus 30 años, Mansilla siente que atraviesa un momento de madurez futbolística y personal. Su carrera tuvo un ascenso sostenido en los últimos años, con pasos importantes y títulos que marcaron su evolución.
“Inicié mi carrera en el ascenso, pasé por varios clubes y todo fue aprendizaje. Hoy me agarra en una etapa mucho más madura, con otra cabeza y otra experiencia”, señaló.
Sobre ese crecimiento, reconoció que muchas veces el ritmo del fútbol no permite disfrutar los logros: “Pasa todo muy rápido. Recién cuando frenás un poco te ponés a pensar en lo que lograste”.
El detalle, la clave del fútbol argentino
El arquero también analizó el presente del torneo y dejó en claro que la paridad es la marca registrada del campeonato.
“Hoy los partidos se definen por detalles. Está todo muy parejo, nadie te regala nada. La concentración es fundamental”, sostuvo, pensando ya en la seguidilla de partidos que se le viene al equipo.
La importancia de la cabeza
Uno de los tramos más profundos de la charla fue cuando habló del trabajo psicológico, algo que considera esencial para el alto rendimiento.
“La terapia es una herramienta muy buena, no solo para el deporte sino para la vida. En nuestro puesto pasás de héroe a villano muy rápido y hay que estar fuerte de la cabeza”, expresó con naturalidad.
Mansilla contó que trabaja con una psicóloga desde hace tiempo y que complementa su preparación con entrenamientos extra, pilates y cuidados físicos. “El fútbol de hoy demanda mucho más que entrenar a la mañana. Descanso, alimentación, mente… todo suma”.
Referentes y sueños en rojo y blanco
Como muchos arqueros argentinos, tiene un espejo claro: Emiliano “Dibu” Martínez. “Marcó un antes y un después para el puesto, sobre todo por su perseverancia”, afirmó.
Mientras tanto, su objetivo inmediato es claro y colectivo: “Quiero tener un gran año, pero más allá de lo individual, lo importante es lo grupal. Ojalá podamos lograr cosas importantes juntos”.
Con un debut que dejó muy buenas sensaciones, Mansilla ya empezó a escribir su historia en Unión. Y si mantiene este nivel, el arco tatengue parece estar en buenas manos.