La provincia de Santa Fe puso en funcionamiento el SIPREC, un sistema de identificación en tiempo real que marca un cambio profundo en la forma en que la policía controla personas y vehículos en la calle. La herramienta deja atrás al histórico sistema Cóndor, desarrollado con tecnología de los años 80, y permite centralizar, cruzar y actualizar información clave vinculada a pedidos de captura, paraderos y secuestros.
El nuevo esquema se apoya en la digitalización, la interoperabilidad entre organismos y una mayor capacidad de respuesta del sistema 911, con el objetivo de hacer más eficientes los controles y reducir demoras en los operativos urbanos, un reclamo frecuente de la ciudadanía en puntos neurálgicos de la ciudad.
En diálogo con LT10, el secretario de Análisis y Gestión de la Información del Ministerio de Justicia y Seguridad, Esteban Santantino, subrayó que el SIPREC es "un paso sumamente necesario para que esto impacte luego en la vida de los santafesinos". Explicó que hoy la policía realiza "miles de identificaciones todos los días, todo el tiempo y en todos lados", una práctica que antes estaba sostenida por sistemas "arcaicos".
Al referirse al viejo programa Cóndor, fue contundente: "Funcionó muy bien en su momento, pero estaba desarrollado en un lenguaje de programación de los años 80. Si yo quería consultar la base de datos, no podía cruzarla con otros sistemas, no era interoperable y ni siquiera estaba alojada en servidores como se utiliza hoy". Según explicó, esa limitación hacía imposible articular información con el Ministerio Público de la Acusación (MPA) o con otros sistemas judiciales.
Santantino detalló que, en esta etapa, las identificaciones continúan realizándose a través del 911, pero con una base tecnológica completamente renovada. "Hoy, cuando el policía detiene a una persona o un vehículo, se comunica con la central 911 y desde ahí se hace la consulta para despejar si reviste algún interés", señaló. Además, anticipó que el objetivo es avanzar hacia un modelo donde el control se haga directamente en la calle mediante dispositivos móviles. Incluso proyectó que, a futuro, "la identificación sea directamente con huella digital y no con los datos de la persona".
Sobre las demoras que muchas veces se generan en los operativos, explicó que influyen dos factores centrales: la velocidad de consulta a las bases de datos y la cantidad de operadores disponibles. En ese sentido, remarcó que al inicio de la gestión "había uno o dos operadores dedicados exclusivamente a estas consultas", mientras que hoy cuentan con "turnos de hasta seis operadores para responder de manera simultánea".
Uno de los cambios más relevantes del SIPREC es la digitalización total de las altas y bajas de pedidos judiciales. Santantino detalló que antes "algunos enviaban correos, otros mandaban oficios en papel, era un sistema muy improvisado", mientras que ahora todo se gestiona de manera online a través del sistema Timbú. "Es el mismo entorno digital que usan los empleados públicos para ver su recibo de sueldo o que usamos los ciudadanos con Mi Santa Fe", indicó, y definió el cambio como "un salto cualitativo en uno de los sistemas de información policial más importantes".
Por último, reconoció que el nuevo sistema también dejó al descubierto un problema histórico: bases de datos sin depurar. "Podemos tener pedidos activos de hace 15 años que ya no están vigentes, tanto de personas como de vehículos", explicó, y puso como ejemplo averiguaciones de paradero de adolescentes que hoy son adultos y continúan figurando en los registros. "Ese es un trabajo que estamos llevando adelante con el MPA para poder decir, con certeza, cuántas personas y cuántos vehículos están realmente siendo buscados hoy en la provincia", concluyó.