Colón no se detiene y Ezequiel Medrán ya tiene la cabeza puesta en el segundo compromiso de la Serie Río de La Plata del viernes ante Paysandú FC. El estreno con victoria frente a Miramar Misiones dejó un saldo positivo, con pasajes de buen funcionamiento y señales alentadoras, aunque el cuerpo técnico mantiene los pies sobre la tierra y entiende que todavía hay aspectos por corregir.
El triunfo sirvió como punto de partida, pero no como punto de llegada. Medrán pretende aprovechar al máximo esta gira por Uruguay, no solo para ajustar detalles tácticos, sino también para observar a otros futbolistas que podrían ganar terreno. Todo indica que la base del equipo ya está definida, aunque el amistoso del viernes aparece como una buena oportunidad para introducir variantes y seguir sacando conclusiones.
La estadía en suelo charrúa resulta clave para terminar de ensamblar al grupo, fortalecer sociedades y consolidar una idea de juego que empieza a tomar forma. A la par, el DT continúa a la espera de refuerzos: aún falta un central zurdo y un volante, para cubrir la salida de Nicolás Talpone.
Luego del duelo ante Paysandú FC, Colón afrontará un amistoso interno el sábado frente a un combinado uruguayo, que marcará el cierre de esta etapa de preparación. Posteriormente, la delegación regresará a Santa Fe para encarar la recta final de la pretemporada.
En el horizonte aparece un nuevo ensayo ante Patronato el 28 de enero y no se descarta un partido revancha en Paraná, teniendo en cuenta que el debut en la Primera Nacional será recién el 14 de febrero. Con tiempo, rodaje y pruebas por delante, Medrán sigue ajustando piezas para que Colón llegue afinado al inicio del torneo.