Habitualmente descartadas tras el uso, pueden convertirse en aliadas inesperadas del reciclaje doméstico
Hoy - 3 a 0 en Liniers
Jueves 23 de Febrero de 2012 - 09:00 hs
Vélez goleó a "Chivas" de Guadalajara
El Fortín derrotó a los mexicanos y comanda el Grupo 7 con puntaje ideal luego de dos presentaciones. Los de Gareca no le encontraban la vuelta al duelo, pero el gol de Obolo (ST 22m) destrabó el cerrojo. Luego, Insúa (ST 36m y 37m
Vélez se impuso por 3-0 sobre Chivas de Guadalajara en Liniers y alcanzó la cima del Grupo 7 de la Copa Libertadores, ya que ostenta dos victorias en igual cantidad de presentaciones. Si bien el resultado parece amplio, el Fortín debió batallar durante 70 minutos para quebrar a un rival que lo complicó a partir de su planteo inteligente basado en el despliegue físico. El próximo cotejo del elenco porteño, que también va por el Clausura, en el certamen continental será el 7 de marzo ante Deportivo Quito, en Ecuador.
La sensación de congoja y dolor se esparció por el estadio en el minuto de silencio en homenaje a víctimas de la tragedia ferroviaria de Once. Luego de ese momento emotivo y merecido, arrancó un partido que Vélez suponía más accesible de lo que finalmente fue. Entonado por la goleada del viernes ante Banfield, el equipo de Gareca salió dispuesto a dominar. Sin embargo, se topó con un rival tácticamente flexible y aceitado que le cerró los caminos con despliegue y se animó a contragolpear.
Vélez trabajó para encontrar huecos, pero careció de la explosión necesaria en los últimos metros para desarmar a Chivas. Si bien Cubero, Insúa y Obolo tuvieron chances para marcar, el Fortín no lució cómodo y tampoco desplegó su clásico menú de fútbol. Buscó el gol por las bandas (con Augusto, Papa y el Burrito Martínez), aunque le faltó precisión a la hora de pisar el área. En tanto, Arellano y Fabián se combinaron con criterio en las réplicas mexicanas y generaron dolores de cabeza. El gol visitante casi llega a los 26, cuando Barovero le tapó un lujoso tiro libre al 8.
El complemento arrancó con la misma tónica: Vélez fue al frente con ganas pero sin creatividad. Zapata, uno de los cerebros, optó por demasiados centros frontales. La única chispa la aportó Insúa, quien igualmente estuvo sometido a un exigente marcaje. A pesar de los obstáculos, el local llegó al arco rival. A los 9, el Chapa cabeceó una pelota por arriba del travesaño, tras un tiro libre del Pocho. Y a los 15 lo tuvo el Burrito Martínez de frente al arco, luego de una combinación entre el Pocho y Obolo.
Justo cuando la gente comenzaba a impacientarse y pedir mayor fútbol, Vélez encontró la llave para destrabar un partido chivo. Cubero ejecutó rápido un lateral, Cerro recibió en el medio y lo vio solo a Obolo, que picó a buscar la asistencia y definió ante una salida apresurada del arquero Michel a los 22. Fue el cuarto gol consecutivo del ex Arsenal desde su vuelta a Liniers (anotó en los cuatro partidos que jugó). En el banco, Gareca se desahogó y logró disipar la sensación amarga que le irritaba la garganta.
Luego del gol, el encuentro mutó por completo. Con un Chivas rendido y sin resto físico, arrancó la fiesta del anfitrión. Insúa, desequilibrante con su gambeta y su contundencia, estiró diferencias a los 36 minutos luego de una jugada en la que también participó el inteligente y solidario Obolo. Y el propio Pocho también puso el tercero un minuto después, después de conectar un envío desde la izquierda del debutante Pratto. Vélez resolvió un partido complicado a puro firulete y potenció su ilusión copera.
La sensación de congoja y dolor se esparció por el estadio en el minuto de silencio en homenaje a víctimas de la tragedia ferroviaria de Once. Luego de ese momento emotivo y merecido, arrancó un partido que Vélez suponía más accesible de lo que finalmente fue. Entonado por la goleada del viernes ante Banfield, el equipo de Gareca salió dispuesto a dominar. Sin embargo, se topó con un rival tácticamente flexible y aceitado que le cerró los caminos con despliegue y se animó a contragolpear.
Vélez trabajó para encontrar huecos, pero careció de la explosión necesaria en los últimos metros para desarmar a Chivas. Si bien Cubero, Insúa y Obolo tuvieron chances para marcar, el Fortín no lució cómodo y tampoco desplegó su clásico menú de fútbol. Buscó el gol por las bandas (con Augusto, Papa y el Burrito Martínez), aunque le faltó precisión a la hora de pisar el área. En tanto, Arellano y Fabián se combinaron con criterio en las réplicas mexicanas y generaron dolores de cabeza. El gol visitante casi llega a los 26, cuando Barovero le tapó un lujoso tiro libre al 8.
El complemento arrancó con la misma tónica: Vélez fue al frente con ganas pero sin creatividad. Zapata, uno de los cerebros, optó por demasiados centros frontales. La única chispa la aportó Insúa, quien igualmente estuvo sometido a un exigente marcaje. A pesar de los obstáculos, el local llegó al arco rival. A los 9, el Chapa cabeceó una pelota por arriba del travesaño, tras un tiro libre del Pocho. Y a los 15 lo tuvo el Burrito Martínez de frente al arco, luego de una combinación entre el Pocho y Obolo.
Justo cuando la gente comenzaba a impacientarse y pedir mayor fútbol, Vélez encontró la llave para destrabar un partido chivo. Cubero ejecutó rápido un lateral, Cerro recibió en el medio y lo vio solo a Obolo, que picó a buscar la asistencia y definió ante una salida apresurada del arquero Michel a los 22. Fue el cuarto gol consecutivo del ex Arsenal desde su vuelta a Liniers (anotó en los cuatro partidos que jugó). En el banco, Gareca se desahogó y logró disipar la sensación amarga que le irritaba la garganta.
Luego del gol, el encuentro mutó por completo. Con un Chivas rendido y sin resto físico, arrancó la fiesta del anfitrión. Insúa, desequilibrante con su gambeta y su contundencia, estiró diferencias a los 36 minutos luego de una jugada en la que también participó el inteligente y solidario Obolo. Y el propio Pocho también puso el tercero un minuto después, después de conectar un envío desde la izquierda del debutante Pratto. Vélez resolvió un partido complicado a puro firulete y potenció su ilusión copera.
Seguí leyendo
El astro rosarino junto a su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos llegaron al circuito para presenciar la cuarta fecha del calendario de la Máxima
El capitán de la Selección Argentina asistió con su familia y visitó al piloto argentino de Alpine. También se sentó en el auto del italiano de 19 años, líder del Campeonato del Mundo.
Los octavos de final tienen clasificados a 15 de los 16 equipos y solo puede haber un cambio en el octavo lugar de la zona A.
El piloto de Ferrari fue penalizado con 20 segundos y le cedió una posición al corredor de Alpine.
El empate ante Talleres lo dejó en zona de playoffs, pero dependerá de otros resultados para confirmar su lugar.
Un estudio técnico expone el deterioro profundo de los corredores federales en la provincia. Baches, banquinas descalzadas, falta de iluminación y obras paralizadas alimentan una preocupación creciente: rutas cada vez más peligrosas.
El seleccionado argentino juvenil derrotó 25-17 a los Baby Blacks en Sudáfrica y consiguió su primer triunfo ante los oceánicos en la categoría.