El magistrado rechazó la hipótesis de robo y, en diálogo con Radio 10, explicó que en la escena del crimen no se registraron faltantes por lo cual el principal fundamento es la hipótesis pasional del crimen.
Aseguró además que los cuerpos estaban en diferentes lugares: Susana Bártoli de 63 años y Marisol Pereyra de 30 fueron atacadas en la cocina, Micaela Galle Santos de 11 estaba en un dormitorio, y Bárbara Santos de 29, pareja del detenido, fue sorprendida en el baño.
Atencio señaló que sólo una de las víctimas se habría defendido al ataque y habría provocado algunas heridas en el rostro de Osvaldo Martínez, mientras que las primeras tres mujeres asesinadas no ofrecieron resitencia.
"El sospechoso tiene contusiones en los brazos y algún rastro de sangre en la uñas", explicó el magistrado.
El crimen ocurrió en la noche del sábado al domingo, y como hipótesis el juez señaló que "nos podríamos encontrar con un señor que seccionó la escena del crimen, esperó que estuvieran las personas separadas para dar de muerte primero a las que podrían ser testigos para luego consumar el homicidio que quería consumar".
"Estando desde afuera, estoy esperando que el fiscal me entregue las actuaciones para ver que tiene. Estaríamos antes un homicidio y tres homicidios calificados, porque sería crímenes perpetrados para lograr la impunidad", agregó.