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Jueves 24 de Noviembre de 2011 - 13:43 hs

Italia, Alemania y Francia debaten sobre el papel del BCE en la crisis

Tras la renuncia de Silvio Bersluconi, el recientemente asumido presidente del Consejo italiano, Mario Monti, junto a la canciller alemana, Angela Merkel, y el jefe de Estado francés, Nicolás Sarkozy, iniciarán el primer encuentro de las tres grandes economías de la eurozona con el objetivo de discutir sobre una mayor intervención del Banco Central Europeo y su rol como prestamista de último recurso, así como también "acelerar" la ejecución de medidas que garantizarán "la estabilidad financiera y el crecimiento de la zona euro".



La reunión también pretende evitar que la crisis en Italia y España se extienda a toda la eurozona, conformada por 17 países. Con un desempleo récord y al borde de la recesión, ambos países son objeto de violentos ataques de los mercados y de los especuladores financieros.

Por su parte, Francia, que cree que el BCE debe ser el prestamista de último recurso, se encuentra cada vez más alejada de las tesis de Alemania, que insiste en no dejar que el Banco intervenga de forma masiva en el mercado de la deuda, sigue pensando que los tratados europeos permiten una intervención masiva del BCE en el mercado secundario.

Mientras Berlín onsidera también prematuro recurrir a los eurobonos, Francia sostiene en cambio que el BCE debería comprar grandes cantidades de deuda de los países más atacados por los mercados para hacer bajar los intereses exigidos, que son más altos cuanto más desconfianza genera la deuda de un país por la posibilidad de que no pueda afrontarla.

Según fuentes diplomáticas, la minicumbre debería permitir no obstante ciertos avances sobre una reforma de los tratados europeos para reforzar la disciplina fiscal, tal y como exige Alemania.

Para Francia, el problema más grave no es tanto su prima de riesgo, dado que las tasas de interés que paga siguen siendo asumibles, dos agencias de calificación, primero Moody's y luego Fitch, se plantean rebajar su nota, lo que crea de nuevo desconfianza en los mercados. Mientras que Italia, al borde de la asfixia con una deuda colosal de US$ 1,9 billones de euros, intentará reducir su déficit a base de recortar la inversión pública y realizar recortes.

Fuente: pagina12.com