Túnez y Australia se jugaron el todo por el todo, en el Estadio Al Janoub, en la ciudad de Al Wakrah, con aforo para 40.000 personas. El juez principal es el alemán Daniel Siebert, quien es asistido por Rafael Foltyn y Jan Seidel. Ganaron los australianos por la mínima, merced al gol de Mitchell Duke.
En el debut Túnez cumplió una meritoria actuación e igualó sin goles ante Dinamarca, mientras que los oceánicos fueron goleados por Francia, vigente campeón del mundo, por 4 a 1. Daneses y franceses a las 13 en el Estadio 974 de Doha.
Prácticamente desde el principio el encuentro les fue favorable a los representantes de Oceanía. Los australianos habían empujado a los africanos contra su área. Hasta que un cabezazo certero de Duke, cuando transcurrían 22 minutos de la primera etapa.
Durante los minutos que completaron ese primer tiempo, los oceánicos tomaron una postura más conservadora y apostaron a rápidas transiciones de defensa a ataque. En tanto Túnez sufrió de ciertas limitaciones a la hora de elaborar juego que conspiraron en pos del objetivo de igualar las acciones antes del final de los primeros 45 minutos de juego.
En el complemento, Australia tuvo la chance de aumentar diferencias en los primeros minutos y las desperdició. Fue entonces cuando el conjunto africano se animó y en el último cuarto de hora visitó con asiduidad el área rival y terminó dejando la sensación de merecer una igualdad que jamás llegó. El triunfo deja bien parado a los oceánicos, que enfrentarán a Dinamarca, en la búsqueda por un lugar en octavos.