El incipiente Boca de Julio César Falcioni goleó por 3-0 a San Lorenzo en Mar del Plata y se adjudicó la Copa de Oro, el triangular donde también participó Independiente. En base a un sólido trabajo colectivo y una actitud combativa, el Xeneize logró su tercera victoria en igual cantidad de presentaciones en el 2011 y potencia su ilusión de cara al Clausura.
Friccionado, parejo y plagado de presión. Así arrancó el último encuentro veraniego del 2011 en la Feliz. Ambos técnicos optaron por el 4-4-2 y apelaron a un extremo (Menseguez en San Lorenzo, Mouche en Boca) para abrir las defensas. La primera acción nítida llegó a los 10, cuando el paraguayo Velázquez cabeceó un buen centro de Menseguez y exigió a Lucchetti.
El marco de paridad estalló cinco minutos después. El Ciclón ejecutó un tiro de esquina, la defensa de Boca despejó y Rivero comandó un contragolpe notable. El Burrito buscó a Mouche por derecha y luego fue al área para recoger el centro y abrir el marcador. Por respeto a su ex club no gritó el tanto, aunque se percibió el gesto de revancha con Ramón Díaz.
El gol potenció la confianza de Boca y hundió en confusión al elenco azulgrana. Con un firme trabajo de presión en el mediocampo y un activo Mouche, el Xeneize generó múltiples chances de gol (un remate de Rivero, un cabezazo de Viatri, otro disparo de Chávez). Y amplió la ventaja a los 28 con otro contragolpe motorizado por Rivero y definido por el juvenil Colazo.
El Ciclón perdió claramente la batalla del mediocampo y dejó al desnudo las falencias que posee por los laterales, donde San Román y Placente no dieron garantías. Cuando faltaban dos minutos para el descanso, Pompei expulsó a Aureliano Torres por exceso verbal. El guaraní reclamó con furia por el nítido penal de Caruzzo a Menseguez que ignoró el árbitro.
San Lorenzo sintió el hombre de menos en el complemento y fue una presa demasiado fácil para la voracidad del Boca de Falcioni. Fue inteligente la idea de recostar el juego por la derecha, donde Chávez le sacó el jugo a la falta de Torres. La brecha se amplió a los seis minutos: Mouche dibujó un tiro libre delicioso desde la derecha y festejó el tercero.
La cara de disgusto de Ramón Díaz fue tan preocupante como entendible. El riojano apeló a una ola de cambios para generar una reacción, pero Boca siempre sostuvo las riendas del juego. Somoza y Rivero impusieron una dictadura en el mediocampo, Chávez y Colazo dominaron las bandas, Mouche desequilibró y la defensa digirió a Velázquez y Menseguez.
La tranquilidad del desarrollo del duelo le permitió a Falcioni probar con el doble nueve. Palermo se ganó todos los aplausos de la gente de Boca cuando reemplazó a Mouche a los 21 minutos y se paró al lado de Viatri. Y en medio del aburrimiento, San Lorenzo dilapidó una chance clara de descontar: Monzón pifió y Ferrari sacó un remate muy desviado. Ni esa le salió al Ciclón.
El pitazo final de Pompei terminó con el desigual encuentro y la era de Falcioni sumó una nueva satisfacción "amistosa". El miércoles, el rival será River en Mendoza y el Xeneize tendrá otra oportunidad para pulir la nueva idea futbolística que modelará en el Clausura. Y vale destacar que afuera esperan Riquelme, Battaglia y Erviti. Para San Lorenzo, que venía de consagrarse en Mendoza, fue un paso en falso muy amargo.
SÍNTESIS
BOCA: Cristian Lucchetti; José María Calvo, Matías Caruzzo, Juan Insaurralde, Luciano Monzón; Cristian Chávez, Leandro Somoza, Diego Rivero, Nicolás Colazo; Pablo Mouche y Lucas Viatri. DT: Julio César Falcioni.
SAN LORENZO: Pablo Migliore; José San Román, Crisitan Tula, Jonathan Bottinelli, Diego Placente; Giancarlo Carmona, Salvador Reynoso, Aureliano Torres; Juan Carlos Menseguez y Pablo Velázquez. DT: Ramón Díaz.
GOLES: PT 15m Diego Rivero (B), PT 28m Nicolás Colazo (B) y ST 6m Pablo Mouche (B).
EXPULSADO: PT 45m Aureliano Torres.
ARBITRO: Juan Pablo Pompei
ESTADIO: José María Minella de Mar del Plata