La víctima, un hombre de aproximadamente 40 años, sufrió un traumatismo de cráneo grave tras ser atropellado por una motocicleta. Se encuentra internado en la UTI del Hospital Cullen sin que sus allegados hayan sido localizados.
Hoy - No está dispuesto a rifar su capital político
Domingo 23 de Enero de 2011 - 13:04 hs
Obeid esperará al congreso del Partido Justicialista para decidir si será candidato
Si el peronismo decide ir dividido a las elecciones, el ex gobernador no participará de la contienda electoral. "Un peronismo dividido va a la derrota, inexorablemente", remarcó Jorge Obeid.
Jorge Obeid competirá como precandidato a gobernador solamente si el congreso del PJ del 5 de febrero logra que todos los sectores compitan por adentro de la estructura. Cree que no puede rifar sus dos mandatos como gobernador participando de una competencia que, a priori, le cuelgue el cartelito de otra derrota, como le sucedió a la hora de entregarle el poder de la provincia a Hermes Binner.
En una entrevista con La Capital, Obeid revela que no pertenece más al Peronismo Federal, dice anoticiarse por este medio de que tiene “bolilla negra” de un sector del gobierno y critica a la administración socialista: “La provincia tiene que volver a crecer, y eso sólo se hará desde el peronismo”.
—¿Va a ser candidato a gobernador?
—Forma parte de mis expectativas. Lo importante es que el peronismo pueda recuperar la provincia, más allá de mi nombre, y esto lo digo porque en los más de 20 años que gobernó, el peronismo puso a Santa Fe a la altura de las provincias más poderosas. En estos tres años de gobierno socialista, Santa Fe ha decaído, tiene menos inversión, menos obra pública, menos exportaciones. Ello es consecuencia de un proyecto anodino y sin vocación por lo productivo. Lo termina pagando el ciudadano santafesino. En un escenario de peronismo pujante, de apoyo a la producción y al agro, puedo llegar a ser candidato.
—¿Qué lo hace dudar?
—Lo determinante es el congreso del 5 de febrero. Allí se darán las reglas de juego para la interna. Después de eso voy a tomar mi decisión.
—¿Lo que usted pretende es una gran interna dentro del peronismo, incluso con los sectores kirchneristas?
—Exacto. Tengo un gran respeto por los sectores kirchneristas, trabajé para que Néstor y Cristina sean presidentes. Luego, a partir del conflicto con el campo y de otros hechos hubo diferencias de ideas que hicieron que nosotros nos alejáramos del kirchnerismo, pero yo respeto al kirchnerismo como el sector más importante que hay dentro del peronismo. Pero el error sería considerar que el kirchnerismo es todo el peronismo. El peronismo siempre fue heterogéneo. Los compañeros peronistas-kirchneristas tienen todo el derecho del mundo a participar, como lo tenemos nosotros. Lo que ningún sector puede hacer es prohibirle al otro que participe o pedirle que le jure su visión o acatamiento. Esa no es la idea del peronismo. Quiero una interna en la que todos podamos competir. Y después, como dijo el general Perón: el que gana gobierna y el que pierde acompaña.
—Si el peronismo se divide le estará regalando al Frente Progresista otros cuatro años.
—Por supuesto. Y es el escenario que a mí no me va a contar como protagonista. A esta altura de mi vida, de ninguna manera me subiría a un proyecto que apostara a la derrota del peronismo. Un peronismo dividido va a la derrota, inexorablemente. Escuché que Rossi modificó algunos aspectos de su discurso y habla del kirchnerismo como de “nuestro espacio”. Eso es correcto. El kirchnerismo es un espacio del peronismo, como también lo somos nosotros.
—Pero a usted ahora se lo vincula en tratativas con el PRO. Incluso se dice que podría ser candidato a vicepresidente de Macri.
—Son estupideces. Todo surge porque tomé un café con Jorge Triaca, en la misma mesa en la que hace un mes y medio me senté con Ricardo Alfonsín, de quien soy amigo. También me siento con miembros del Partido Comunista, porque soy miembro de la comisión de hermandad con el pueblo de Cuba. Nos falta tener tolerancia.
—¿Es mito o realidad que usted tiene bolilla negra de la Casa Rosada, más precisamente de la presidenta?
—Yo nunca tuve ninguna seña ni mensaje en ese sentido. Es más, después de haberme ido del bloque kirchnerista viajé con la presidenta a Cuba. Tengo buenas relaciones con mucha gente del kirchnerismo. No me olvido de que en buena medida, en la segunda elección a gobernador, gané por el apoyo que me dio Cristina. Vino explícitamente a un acto en el Teatro El Círculo a apoyarme e hizo lo mismo en la Universidad del Litoral. Hubo discusiones acerca de distintas posturas. No sé nada de esto que usted dice respecto a una bolilla negra. Pero que quede claro: yo no voy a ser candidato del kirchnerismo ni del Peronismo Federal.
—¿Y entonces?
—El Peronismo Federal tiene poca existencia. Sí existe un peronismo federal santafesino que encabeza Reutemann y en el que participo yo. Yo me voy a mover en ese escenario. Yo nací en el peronismo y me voy a morir en el peronismo. Por eso la lucha se debe dar adentro. Por eso no comparto esto que ha decidido el Peronismo Federal de hacer internas como si fuera un partido político distinto al peronismo.
—¿Si usted decide ser candidato, puede armar las listas en tan poco tiempo?
—Sí. No perdí contacto con la gente que maneja los territorios. Fui ocho años gobernador, y adónde voy me conocen. Además, nunca estuve quieto.
—¿Aspira a que se bajen otras candidaturas si usted decide competir?
—No me molesta que haya varias candidaturas. Cuando Binner dice que es peligroso que haya internas en el Frente Progresista me viene a la memoria la acusación de autoritarios a los peronistas porque no teníamos internas. Las internas son muy importantes.
—Cuando Binner dice que su proyecto es para 20 años, ¿usted qué piensa?
—Que es verdad, el socialismo no vino por un mandato, se quiere quedar veinte años. El socialismo ha decepcionado, hizo un gobierno sin objetivos, con una tremenda campaña publicitaria día a día pero con pocas realidades. El peronismo debe ganar porque en los 20 años que fue gobierno, y fundamentalmente en los de Reutemann y míos, tuvo un norte claro: el crecimiento y el desarrollo de la provincia. En mi última gestión vinieron 3.500 millones de dólares en inversiones, que significaron crear 300 mil puestos de trabajo. La obra pública, con más de mil kilómetros de rutas, las 40 mil viviendas en ocho años de gestión. Hay que volver a ese proyecto. Se hicieron 41 parques industriales, ahora ni uno. Me duele que el proyecto más importante que tuvo institucionalmente Santa Fe, como es el de la Región Centro, haya sido dejado de lado por el socialismo. Los proyectos importantes de Santa Fe van desapareciendo. Ahora sólo hay maquetas y grandes publicidades.
En una entrevista con La Capital, Obeid revela que no pertenece más al Peronismo Federal, dice anoticiarse por este medio de que tiene “bolilla negra” de un sector del gobierno y critica a la administración socialista: “La provincia tiene que volver a crecer, y eso sólo se hará desde el peronismo”.
—¿Va a ser candidato a gobernador?
—Forma parte de mis expectativas. Lo importante es que el peronismo pueda recuperar la provincia, más allá de mi nombre, y esto lo digo porque en los más de 20 años que gobernó, el peronismo puso a Santa Fe a la altura de las provincias más poderosas. En estos tres años de gobierno socialista, Santa Fe ha decaído, tiene menos inversión, menos obra pública, menos exportaciones. Ello es consecuencia de un proyecto anodino y sin vocación por lo productivo. Lo termina pagando el ciudadano santafesino. En un escenario de peronismo pujante, de apoyo a la producción y al agro, puedo llegar a ser candidato.
—¿Qué lo hace dudar?
—Lo determinante es el congreso del 5 de febrero. Allí se darán las reglas de juego para la interna. Después de eso voy a tomar mi decisión.
—¿Lo que usted pretende es una gran interna dentro del peronismo, incluso con los sectores kirchneristas?
—Exacto. Tengo un gran respeto por los sectores kirchneristas, trabajé para que Néstor y Cristina sean presidentes. Luego, a partir del conflicto con el campo y de otros hechos hubo diferencias de ideas que hicieron que nosotros nos alejáramos del kirchnerismo, pero yo respeto al kirchnerismo como el sector más importante que hay dentro del peronismo. Pero el error sería considerar que el kirchnerismo es todo el peronismo. El peronismo siempre fue heterogéneo. Los compañeros peronistas-kirchneristas tienen todo el derecho del mundo a participar, como lo tenemos nosotros. Lo que ningún sector puede hacer es prohibirle al otro que participe o pedirle que le jure su visión o acatamiento. Esa no es la idea del peronismo. Quiero una interna en la que todos podamos competir. Y después, como dijo el general Perón: el que gana gobierna y el que pierde acompaña.
—Si el peronismo se divide le estará regalando al Frente Progresista otros cuatro años.
—Por supuesto. Y es el escenario que a mí no me va a contar como protagonista. A esta altura de mi vida, de ninguna manera me subiría a un proyecto que apostara a la derrota del peronismo. Un peronismo dividido va a la derrota, inexorablemente. Escuché que Rossi modificó algunos aspectos de su discurso y habla del kirchnerismo como de “nuestro espacio”. Eso es correcto. El kirchnerismo es un espacio del peronismo, como también lo somos nosotros.
—Pero a usted ahora se lo vincula en tratativas con el PRO. Incluso se dice que podría ser candidato a vicepresidente de Macri.
—Son estupideces. Todo surge porque tomé un café con Jorge Triaca, en la misma mesa en la que hace un mes y medio me senté con Ricardo Alfonsín, de quien soy amigo. También me siento con miembros del Partido Comunista, porque soy miembro de la comisión de hermandad con el pueblo de Cuba. Nos falta tener tolerancia.
—¿Es mito o realidad que usted tiene bolilla negra de la Casa Rosada, más precisamente de la presidenta?
—Yo nunca tuve ninguna seña ni mensaje en ese sentido. Es más, después de haberme ido del bloque kirchnerista viajé con la presidenta a Cuba. Tengo buenas relaciones con mucha gente del kirchnerismo. No me olvido de que en buena medida, en la segunda elección a gobernador, gané por el apoyo que me dio Cristina. Vino explícitamente a un acto en el Teatro El Círculo a apoyarme e hizo lo mismo en la Universidad del Litoral. Hubo discusiones acerca de distintas posturas. No sé nada de esto que usted dice respecto a una bolilla negra. Pero que quede claro: yo no voy a ser candidato del kirchnerismo ni del Peronismo Federal.
—¿Y entonces?
—El Peronismo Federal tiene poca existencia. Sí existe un peronismo federal santafesino que encabeza Reutemann y en el que participo yo. Yo me voy a mover en ese escenario. Yo nací en el peronismo y me voy a morir en el peronismo. Por eso la lucha se debe dar adentro. Por eso no comparto esto que ha decidido el Peronismo Federal de hacer internas como si fuera un partido político distinto al peronismo.
—¿Si usted decide ser candidato, puede armar las listas en tan poco tiempo?
—Sí. No perdí contacto con la gente que maneja los territorios. Fui ocho años gobernador, y adónde voy me conocen. Además, nunca estuve quieto.
—¿Aspira a que se bajen otras candidaturas si usted decide competir?
—No me molesta que haya varias candidaturas. Cuando Binner dice que es peligroso que haya internas en el Frente Progresista me viene a la memoria la acusación de autoritarios a los peronistas porque no teníamos internas. Las internas son muy importantes.
—Cuando Binner dice que su proyecto es para 20 años, ¿usted qué piensa?
—Que es verdad, el socialismo no vino por un mandato, se quiere quedar veinte años. El socialismo ha decepcionado, hizo un gobierno sin objetivos, con una tremenda campaña publicitaria día a día pero con pocas realidades. El peronismo debe ganar porque en los 20 años que fue gobierno, y fundamentalmente en los de Reutemann y míos, tuvo un norte claro: el crecimiento y el desarrollo de la provincia. En mi última gestión vinieron 3.500 millones de dólares en inversiones, que significaron crear 300 mil puestos de trabajo. La obra pública, con más de mil kilómetros de rutas, las 40 mil viviendas en ocho años de gestión. Hay que volver a ese proyecto. Se hicieron 41 parques industriales, ahora ni uno. Me duele que el proyecto más importante que tuvo institucionalmente Santa Fe, como es el de la Región Centro, haya sido dejado de lado por el socialismo. Los proyectos importantes de Santa Fe van desapareciendo. Ahora sólo hay maquetas y grandes publicidades.
Fuente: La Capital
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