En el inicio del juicio que se le sigue, Schmidt, de 42 años, confesó haber practicado el dopaje sanguíneo masivo "a más de un centenar de atletas y ciclistas desde 2012", y rechazó haber puesto "en peligro sus vidas o haber actuado por mero afán de enriquecimiento".
El médico reconoció esas prácticas en la mayoría de los casos, con algunas excepciones en la lista elaborada por la fiscalía, que incluye a 150 deportistas, señaló el diario español Mundo Deportivo.
El juicio contra Schmidt, detenido y con prisión preventiva desde 2019 durante una redada en los mundiales de esquí realizados en Austria, es uno de los mayores de estas características en la historia judicial alemana reciente.
Junto con el profesional también está acusado su padre, que presuntamente conocía las prácticas de su hijo, así como una enfermera y un auxiliar sanitario, además de otro colaborador.
La defensa del médico pidió el sobreseimiento de la causa por irregularidades formales, pero su petición fue rechazada.
Franco Colapinto ha expresado lo mucho que significó para él su aparición conduciendo un coche de F1 ante una multitud llena de Buenos Aires, compartiendo que siempre ha sido "uno de mis sueños conducir en Argentina".