La Municipalidad envió a reciclado 5.120 kilos de papel y 4.840 kilos de plástico que se reunieron durante el último mes, en distintos puntos de la ciudad. El material, que fuera remitido a la Planta de Clasificación del Complejo Ambiental de Santa Fe, es tratado por el personal de la Cooperativa Dignidad y Vida Sana y contribuye al sustento de los 63 trabajadores de la asociación.
Los residuos aptos para el reciclaje fueron recolectados principalmente en los llamados Puntos Limpios, identificados con las campanas para depositar el material limpio y seco (color anaranjado para papel y cartón, y color azul para metal, plástico y vidrio) donde los vecinos pueden acercarse a depositar sus residuos reciclables en cualquier día y horario. A ello se suman las acciones puntuales de separación de residuos en grandes avenidas y en zonas comerciales de la capital.
El secretario de Ambiente del municipio, Edgardo Seguro, explicó que los Puntos Limpios son un modo de “incentivar la participación y el compromiso ciudadano, ya que son los propios vecinos quienes llevan sus residuos separados hasta los lugares fijos” que se encuentran actualmente en el Palacio Municipal, el Parque del Sur, la Estación Belgrano, el Prado Español, la sede de los distritos Norte y de La Costa, y el IMUSA del Parque Garay.
Por otra parte, el secretario de Ambiente municipal solicitó a los ciudadanos el estricto cumplimiento de las ordenanzas municipales respecto de la forma y la cantidad de residuos voluminosos a extraer para que sean retirados por el municipio: volúmenes mayores a 2 metros cúbicos requieren la contratación de volquetes privados para su envío al relleno sanitario. Quienes necesiten extracción de la vía pública para los residuos contemplados en la normativa vigente, pueden comunicarse al 0800 777 5000 para programar la tarea.

Recolección en épocas de COVID-19
En el marco de la pandemia y ante la peligrosidad que representa para los integrantes de la cooperativa trabajar con los residuos secos de toda la población, la Municipalidad definió que el material reciclable se deje reposar 72 horas antes de ser procesado. Esto hace que el virus, en caso de estar presente, ya esté desactivado y pueda clasificarse con un riesgo menor.
Una medida para preservar a los trabajadores de las empresas recolectoras de residuos, consiste en que los vecinos saquen sus residuos domiciliarios sólo en bolsa cerrada, los rocíen con alcohol al 70% o lavandina diluida y no los coloquen en el piso.
En tanto, a quienes estén cumpliendo un período de aislamiento, presenten síntomas compatibles con Coronavirus o tengan diagnóstico confirmado, se les solicita que el material desechable utilizado por esas personas y sus cuidadores (guantes, pañuelos, barbijos o cualquier otro desecho) se elimine en un cesto de basura dispuesto en la habitación, con tapa y bolsa. Esa bolsa debe cerrarse antes de sacarse de la habitación y ser colocada dentro de otra bolsa, realizando lo que se llama doble embolsado.