La semana pasada, una noticia conmocionaba a los santafesinos. El tradicional club donde muchas generaciones durante 80 años asistieron, entre otras cosas, para jugar al bowling, recibía la notificación del remate del edificio para pagar un juicio laboral de un ex empleado. La instancia podía aplicarse, ya que la institución había perdido la personería jurídica.
Rápidamente la comisión directiva actual se puso a trabajar en buscar una solución para que el inmueble no fuera rematado este viernes 28 de agosto, y gracias al apoyo del municipio y la provincia logró la suspensión.
En diálogo con el Móvil de LT10, Victoria Acosta, jueza de la cuarta nominación del Juzgado Laboral explicó los pormenores del caso. El conflicto se origina en “un juicio que se inicia en el años 2012 y con sentencia en el años 2016, que es confirmada en primera instancia en el 2018 con una liquidación firme en el 2019”.
Por otro lado, informó que ante la posibilidad de que el club podía estar comprendido en la ley provincial que protege las entidades deportivas, se dio inicio a “las investigaciones para ver si lo estaba, y al no estar regulariza la situación del club, continuamos con el remate”.
Sin embargo, la movilización de la comunidad y de la propia comisión directiva se puso a trabajar en normalizar la situación. “Son trámites que no son fáciles, burocráticos, y el miércoles al mediodía nos llega una presentación de la secretaria de Deportes de la provincia acompañando todos los papeles regularizados de la situación de “El Clásico” por lo que incorpora a esta asociación dentro de la ley 13.429 lo que hace imposible, por lo menos al momento, la ejecución” explicó Acosta.
De esta forma, y temporalmente, el remate del edificio donde se encuentra “El Clásico” fue suspendida, aunque no es una decisión firme, ya que si en un año, la asociación sigue sin regularizar su situación, que no sólo consiste en recuperar la personería jurídica, sino también cumplir con la función social que todo club debe tener, se reverá.
Por otro lado, existe una sentencia y se tiene que cumplir. “Acá tenemos un trabajador que tiene un crédito, una deuda por parte del club y busca en algún patrimonio un bien del cual cobrarse” concluyó la magistrada.