En una carrera absolutamente irregular, donde sobraron los accidentes poniéndose en juego la vida de pilotos y mecánicos, se agrandaba la figura de Carlos Alberto Reutemann apareciendo en el mejor momento de su carrera deportiva.
Lole en aquel 17 de mayo de 1982 en el autódromo de Zolder, Bélgica, lograba la Pole position, el record de vuelta, era el mejor en el Warm Up y ganaba la carrera pasando a comandar el torneo, que perdería por solamente un punto en la última carrera del año disputada en Las Vegas.
Las primeras 20 vueltas fueron espectaculares, pero Pironi, Piquet y Jones, que comandaban las acciones, se fueron eliminando con roces y errores por lo que el argentino ganaba merecidamente por segunda vez en la temporada y logrando, lo que sería, su última victoria en la Fórmula 1, también la última de un piloto argentino en la máxima categoría del automovilismo mundial.