Eunice contó que su papá, un vecino de Long Island (EE. UU.), se levantó un día a la mañana y no podía encontrar su dentadura postiza.
La buscó por todos lados y que la encontró en el lugar más insólito: en la boca de Maggie, su perrita.
El hombre le sacó una foto y se la mandó a su hija y así es como esta insólita historia llegó a internet y recorrió el mundo.
You guyssss! A few months ago my dog, Maggie, stole my dads dentures while he was napping (his gums had been hurting him so he took them out mid-afternoon) and he found her like this. Lmfaooo im deadddd rn remembering this @dog_feelings @dog_rates pic.twitter.com/lz9WIKFJEg
— Eunice (@eUniFiEd) 24 de agosto de 2018