Mientras Gimnasia festejaba con sus hinchas dentro de la cancha, en la zona de vestuarios se enfrentaban los jugadores de Cipolletti contra la policía. Todo empezó con agresiones verbales, luego continuó con empujones hasta llegar a los golpes directos entre futbolistas y uniformados. Luego de un par de minutos, todo volvió a la tranquilidad.
Los Piratas y el Calamar igualaron 0-0 por la vuelta de los octavos de final del certamen pero los de Saavedra avanzaron al imponerse por 7-6 en la definición desde los doce pasos. En la próxima instancia enfrentará a Fluminense.