En primer término, es aconsejable hacer una lista con todas las cosas que no podés olvidar, ya que no solo es necesario empacar ropa y calzado. Desde el cargador de celular y el pasaporte hasta la plata y las tarjetas de crédito son algunas de las cosas que, por no anotarlas en una lista, los turistas suelen olvidar en sus casas antes de salir. Además, una lista te permitirá ir descartando esas cosas que no son realmente necesarias.
El segundo paso es la elección de la ropa. Para eso, el turista podría consultar el clima que se presentará durante los días en los que visitará una u otra ciudad. Así, se podrá optar para llevar más ropa liviana y menos de abrigo o viceversa.
El tercer paso: la elección de las prendas. Se recomienda elegir ropa combinable. Así, el turista tendrá mayores posibilidades de vestirse de una u otra forma para la ocasión que se presente.
El cuarto -quizá el más importante de todos-, la colocación de las cosas en el interior de la valija. Para eso, es aconsejable enrollar todo. Esta medida es ideal para maximizar el espacio y, por ejemplo, ayudar al orden y evitar olvidar cosas.
Por último, se recomienda no llevar botellas y líquidos. Artículos como bebidas, shampoo o pasta de dientes, son fáciles de conseguir en cualquier lugar y, adentro de tu valija, podrían significar un verdadero trastorno.