El ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación, Rogelio Frigerio, se mantuvo en la línea de la mayoría de los representantes del Estado y aseguró que la masiva marcha convocada por la CGT en la tarde del martes tuvo un espíritu político opositor y respondió a una estrategia de oportunismo de cara al año electoral.
"No fue solamente una movilización de la CGT. Estuvieron los representantes de los trabajadores y también de la oposición, sobre todo del kirchnerismo", afirmó el ministro ante la prensa durante la inauguración del Parque de la Familia, en la provincia de Salta.
Para Frigerio, la presencia de diversas agrupaciones sociales afines al anterior Gobierno e incluso la de algunos representantes del gabinete anterior escondió intenciones electorales, de cara a los comicios legislativos que se empezarán a desarrollar en agosto con las primarias.
"Fue evidentemente un acto opositor en un año en el que se adelantó el tema electoral. La gente no está pensando en elecciones. La gente quiere que nosotros, los que fuimos elegidos para gobernar, gobernemos y resolvamos problemas. No que estemos pensando en elecciones", destacó el ex presidente del Banco Ciudad.
La marcha del martes tuvo una convocatoria masiva y uno de los hechos más destacados del evento ocurrió en el final del acto, cuando los principales líderes de la CGT debieron marcharse increpados por otros manifestantes y en medio de un clima de tensión.
Los más indignados reclamaban la confirmación de una fecha de un paro nacional que nunca llegó por parte de la cúpula de la central de trabajadores. Así, el acto finalizó con diversos manifestantes que coparon el escenario principal y reflejaron un clima de división en el espectro sindical.