Salud - Práctica

Jueves 02 de Marzo de 2017 - 19:14 hs

Tres hábitos para calmar la ansiedad

Todos somos víctimas de la ansiedad en algún momento de nuestras vidas. Pero, cuando ese sentimiento desagradable viene acompañado de estrés o una sensación de malestar constante, es hora de prestar atención y enfocarnos en nuevas formas de aliviarla.

Imagen ilustrativa

Todos somos víctimas de la ansiedad en algún momento de nuestras vidas. Pero, cuando ese sentimiento desagradable viene acompañado de estrés o una sensación de malestar constante, es hora de prestar atención y enfocarnos en nuevas formas de aliviarla.

Te contamos tres hábitos sencillos de adoptar que pueden ayudarte a disminuir tu nivel de ansiedad.


Emocionate

¿Tienes que dar una presentación frente al público o pasar por otras situaciones similares? Quizá “mantener la calma” no sea el mejor consejo después de todo.

Esas son las conclusiones de un reciente estudio, publicado en el Journal of Experimental Psychology. Los investigadores les pidieron a 113 que pasaran por tres experimentos –cantando en un juego de karaoke, dando un corto discurso público y resolviendo problemas matemáticos–. Antes de cantar, hablar o hacer sus cálculos, a cada sujeto se le pidió enunciar “Estoy ansioso” o “Estoy emocionado”, o se le mostraba un mensaje en papel: “Intentá emocionarte” o “Intentá mantener la calma”.

En todos los casos, los participantes rindieron mejor en su tarea cuando dijeron que estaban emocionados. “La experiencia de ambas emociones [la emoción y la ansiedad] es muy similar [para nuestro metabolismo]”, escribió Alison Wood, la autora del estudio.

Aunque el trabajo, realizado en la Escuela de Negocios de Harvard, describe el tipo de ansiedad que sentimos frente al “pánico escénico” y su efecto sobre el rendimiento laboral, el consejo podría servir ante cualquier otro disparador que encontremos cotidianamente, sea una entrevista laboral o un importante examen. Después de todo, pasar de sentirte emocionado a sentirte ansioso parece ser más sencillo que intentar calmarte del todo en un momento en que sentís estar bajo presión.

  • Meditá

Aunque es un hábito que podría parecer más difícil de incorporar, la meditación se ha vinculado a muchos beneficios para la salud en los últimos años.

Un meta-estudio, realizado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos y publicado en el journal JAMA Internal Medicine, analizó 47 pruebas médicas. Sus resultados sugieren que la meditación puede ayudar a calmar diferentes clases de malestares psicológicos, como la depresión, la ansiedad y hasta el dolor físico.

“Si tenés preocupaciones nada productivas”, dice la doctora Elizabeth Hoge, que también estudió los beneficios de la meditación en el Hospital General de Massachussets, en Estados Unidos, “podrías pensar ‘me he retrasado, perderé mi trabajo si no llego a tiempo, ¡será un desastre!‘ La meditación te ayuda a reconocer que ‘ahí está ese pensamiento de nuevo. Ya lo he experimentado antes, pero es solo eso: un pensamiento‘”.

  • Dieta

El dicho “mente sana en cuerpo sano” es una cita latina del siglo I antes de Cristo, pero sigue siendo tan cierta hoy como lo era entonces. Pero para tratar la ansiedad, sin embargo, siempre podemos utilizar algunos consejos extra.

El vínculo entre nuestra flora intestinal y el cerebro ha sido de interés de los científicos desde hace tiempo, y un nuevo estudio realizado por neurobiólogos de la Universidad de Oxford ofrece un poco de evidencia preliminar sobre sus efectos en humanos.

Los investigadores encontraron que la ingesta de suplementos de prebióticos –diseñados originalmente para aumentar la cantidad de bacterias saludables en el tracto intestinal–, puede afectar la forma en que las personas procesan la información y tener efecto sobre malestares como el estrés y la ansiedad.

El estudio se realizó en 45 adultos entre 18 y 45 años, que tomaron prebióticos o placebos durante tres semanas. Luego de ese tiempo, se les realizó pruebas por computadora para medir cómo procesaban información, utilizando palabras positivas y negativas.

Quienes tomaron los prebióticos prestaban menos atención a la información negativa y más a la positiva, comparados al grupo de control. Además, estos participantes demostraron tener niveles reducidos de cortisol –la hormona del estrés que se ha vinculado a la depresión–. El efecto es similar a lo que se observa en individuos que han tomado antidepresivos o medicación para reducir la ansiedad.

Así que, tratá de incluir más trigo, ajo, cebolla, espárragos, puerros, y remolacha. También podés encontrar prebióticos adicionados en productos como leches, yogures, cereales y postres infantiles.

Fuente: Nexofin