La Superliga China sigue con su obsesión por seguir creciendo, y ahora la federación pretende incorporar también árbitros extranjeros, con el objetivo de mejorar también su nivel en esa faceta. Después de las estrellas del césped y de la llegada masiva de entrenadores de primer nivel mundial, el siguiente paso, según Mirror Football, será este.
El principal objetivo es Mark Clattenburg, que recientemente fue nombrado por la IFFHS como el mejor árbitro del mundo en 2016. El colegiado inglés arbitró la final de la Eurocopa entre Francia y Portugal, la final de la Liga de Campeones entre Real Madrid y Atlético de Madrid, y la final de la FA Cup entre Manchester United y Crystal Palace.