El gerente de Relaciones Institucionales de ASSA, Guillermo Lanfranco, confirmó por LT10 que durante seis horas un grupo de buzos tácticos trabajó en la toma de agua sobre el riacho Santa Fe para despegar los restos putrefactos de camalotes que generaban inconvenientes en el suministro.
Según indicó, “se logró eliminar prácticamente la totalidad de los residuos”, por lo que “el servicio está operando al 100%”.
Lanfranco recordó la repercusión que la alta demanda tiene en la calidad del suministro. En ese sentido, comentó que en la jornada de ayer, gracias a la baja de la temperatura, se mejoró en un 30% la presión en el sur de la ciudad, y en un 50% en el norte. “Necesitamos un respiro para poder estabilizar el sistema”, dijo.