El Sabalero prepara el duelo ante Godoy Cruz con varias bajas confirmadas y una nueva preocupación que altera los planes del DT.
Hoy - 3 a 1 ante Godoy Cruz
Sábado 31 de Octubre de 2015 - 00:24 hs
Colón ganó y es de primera, y de primera no se va
Los santafesinos vencieron de visitante al Tomba por 3 a 1 con dos goles de Guanca (14´PT y 4´ST-ambos de cabeza-) y otro formidable de Sperduti (21´ST). Descontó Ayoví ( 19´ST) para el elenco mendocino. El Sabalero sigue siendo de Primera
Actualizado: Sábado 12 de Marzo de 2016 - 22:21 hs
Justo a tiempo. El triunfo, cada uno de los goles… la salvación. Como decía Vincent Thomas Lombardi entrenador de los Green Bay Packers, campeón de la NFL durante varias temporadas: "Ganar no fue lo más importante... fue lo único".
Ahí están algunos colonistas llorando lágrimas densas, viscosas. Las que se escapan por la emoción del triunfo en Mendoza. Las que no se ocultan porque hay algo de bronca. Sí de bronca, porque cuesta entender cómo este club debe padecer tanto para alcanzar los objetivos. Ya llegará en poco tiempo el momento de parar la pelota. Lo importante hoy es que Colón está salvado, tranquilo, sólido en su precariedad. Pero fundamentalmente feliz. Entre la euforia, el alivio, la angustia, el pudor y las culpas, pasó el 3-1 ante Godoy Cruz.
Aquel viejo custodio de la estética que supo ser hace algunos años, aceptó hoy ese mensaje que asegura que no es necesario revisar los caminos del vencedor. Cuando se gana, se gana y punto. El momento es demasiado embriagador este viernes como para ingresar en análisis profundos, porque esta victoria significa nada más y nada menos que la permanencia. O si prefieren, el necesario inicio de la restauración definitiva.
Los goles llegaron cuando más lo necesitaba el elenco santafesino. A los 14 minutos el partido recién se desperezaba. Un centro de Sperduti se materializó en un bello pase de espuela que habilitó a Guanca para que, con precisión y calidad, decretara con la testa el primero de la visita. En el inicio del complemento, Colón castigó la displicencia del Tomba con una efectividad aniquiladora. Toqueteo por izquierda, centro milimétrico a la cabeza de Sperduti y Guanca de atropellada firmó el empaque de la bola a la red.
Ayoví activó la alarma con el descuento de Godoy Cruz, pero Mauricio Sperduti apagó el incendio dos minutos más tarde con un remate al mentón del Tomba y al corazón de Chicago. Cualquier atisbo de esperanza del local (y también del Torito), el más mínimo hilo de ilusión se difuminó con la gran definición del ex Newells.
Ganó Colón y se queda. No son sólo tres puntos, es mucho más. Son kilos de autoestima, de sensaciones únicas, que sirven para seguir siendo un club de categoría. Como lo exige su rica historia... porque nadie duda que Colón es de Primera, y de Primera no se va.
Ahí están algunos colonistas llorando lágrimas densas, viscosas. Las que se escapan por la emoción del triunfo en Mendoza. Las que no se ocultan porque hay algo de bronca. Sí de bronca, porque cuesta entender cómo este club debe padecer tanto para alcanzar los objetivos. Ya llegará en poco tiempo el momento de parar la pelota. Lo importante hoy es que Colón está salvado, tranquilo, sólido en su precariedad. Pero fundamentalmente feliz. Entre la euforia, el alivio, la angustia, el pudor y las culpas, pasó el 3-1 ante Godoy Cruz.
Aquel viejo custodio de la estética que supo ser hace algunos años, aceptó hoy ese mensaje que asegura que no es necesario revisar los caminos del vencedor. Cuando se gana, se gana y punto. El momento es demasiado embriagador este viernes como para ingresar en análisis profundos, porque esta victoria significa nada más y nada menos que la permanencia. O si prefieren, el necesario inicio de la restauración definitiva.
Los goles llegaron cuando más lo necesitaba el elenco santafesino. A los 14 minutos el partido recién se desperezaba. Un centro de Sperduti se materializó en un bello pase de espuela que habilitó a Guanca para que, con precisión y calidad, decretara con la testa el primero de la visita. En el inicio del complemento, Colón castigó la displicencia del Tomba con una efectividad aniquiladora. Toqueteo por izquierda, centro milimétrico a la cabeza de Sperduti y Guanca de atropellada firmó el empaque de la bola a la red.
Ayoví activó la alarma con el descuento de Godoy Cruz, pero Mauricio Sperduti apagó el incendio dos minutos más tarde con un remate al mentón del Tomba y al corazón de Chicago. Cualquier atisbo de esperanza del local (y también del Torito), el más mínimo hilo de ilusión se difuminó con la gran definición del ex Newells.
Ganó Colón y se queda. No son sólo tres puntos, es mucho más. Son kilos de autoestima, de sensaciones únicas, que sirven para seguir siendo un club de categoría. Como lo exige su rica historia... porque nadie duda que Colón es de Primera, y de Primera no se va.
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