Djokovic no pierde un partido desde el 28 de febrero, cuando cayó precisamente ante Federer en la final de Dubai. Luego, ganó los cuatro Masters 1000 que disputó -no jugó Madrid para descansar- y apunta a París como la gran amenaza del español Rafael Nadal, nueve veces campeón sobre el polvo de ladrillo francés.
Para mitigar el riesgo, continúan las tareas preventivas y el cronograma de descacharrado asistido.