Colnaghi avanzó desde la 27ª posición y finalizó en la 19ª en Montecarlo en F3
LT10 - Diseño industrial en la UNL
Miércoles 30 de Abril de 2014 - 16:50 hs
La creatividad al servicio de la industria
La historia del Diseño Industrial en Argentina se remonta a la década de 1930, con los ecos del movimiento moderno. Posteriormente, la sustitución de importaciones impulsó un campo disciplinar que se afianzó con la creación de carreras universitarias. En la UNL comenzó a dictarse en 2013.
Concebida como una disciplina que se planteaba producir objetos que modificaran la vida cotidiana de la gente, el Diseño Industrial fluctuó en sus inicios en Argentina entre el campo cultural del que provenían muchos de sus precursores y una industria en crecimiento. Esta rama del diseño, según explicó Ignacio Bringas, coordinador de la carrera de Diseño Industrial de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), “se inició en Argentina en la década de 1930, a partir de la influencia del movimiento moderno y la Bauhaus. En esa época todavía no había diseñadores industriales y fueron los arquitectos los que tomaron a su cargo el diseño de objetos y mobiliario. Hubo una serie de acontecimientos que se fueron concatenando, como el surgimiento del Grupo Austral que creó el sillón BKF, y todo esto sucedió por la influencia que se recibía de Europa”.
En este proceso de configuración, Bringas destacó la figura de Tomás Maldonado, que “no solo es diseñador industrial sino que ha sido uno de los primeros en interesarse por teorizar acerca de la disciplina, porque tampoco existía nada en cuanto a material bibliográfico”. Maldonado señala al diseño industrial como “una actividad proyectual que consiste en determinar las prioridades formales de los objetos producidos industrialmente”. En este sentido, se dio en esos años iniciales la peculiaridad de un doble proceso creativo: al tiempo que se concretaba en objetos industriales esa determinación de la forma, se plasmaba un movimiento de invención, reflexión y enseñanza de la materia que fluctuaba entre la teoría y la práctica.
Al ritmo de una sustitución de importaciones que se profundizó a partir de la Segunda Guerra Mundial, la década de 1950 fue incipiente laboratorio de un diseño industrial que se planteaba incidir positivamente en la vida cotidiana de la sociedad. “En esa época –consideró el docente– no existía lo que hoy se conoce como el valor agregado del diseño, pero todo ese proceso permitió que comenzaran a relacionarse estos diseñadores con las industrias para la producción de objetos masivos”.
En Argentina la industria se vinculó en sus inicios al desarrollo de empresas estatales de origen militar. “Después hubo algunos intentos de producir mobiliarios de oficina y para el hogar, y más tarde aparecieron las primeras radios y televisores; todos estos objetos tuvieron la intervención de investigadores del diseño”, sostuvo Bringas.
En la Universidad
En el ámbito universitario, la primera carrera de Diseño Industrial fue creada en 1963 en La Plata. Posteriormente, surgieron propuestas en Mendoza, Buenos Aires y Córdoba, con la idea de formar profesionales idóneos para las industrias de la región.
En la UNL, el proyecto de creación de Diseño Industrial se remonta a la década de 1990, momento en que –paradójicamente– se profundizaba en Argentina el proceso de desindustralización. “En la FADU se hizo un trabajo sobre la posibilidad de ampliar la oferta académica, que llevó a la creación en 1994 de Diseño Gráfico, y la carrera de Diseño Industrial estaba dentro de ese proyecto. Finalmente, ante un nuevo crecimiento de la industria producido a partir de la sustitución de importaciones y la creciente demanda de diseñadores, se pensó que era el momento para concretarlo”, expresó Bringas.
“Estamos en una zona donde tenemos industria autopartista en Rafaela, mueblera en Esperanza y en Cañada de Gómez, de maquinaria agrícola en el sur de Santa Fe. Estos son polos industriales que demandan profesionales y en la provincia no existía ninguna carrera de este tipo a nivel universitario, por lo cual se retomó el proyecto, que derivó en la apertura de la carrera en 2013. Y este año, con 169 inscriptos, duplicamos el número del año pasado”, concluyó el docente.
En este proceso de configuración, Bringas destacó la figura de Tomás Maldonado, que “no solo es diseñador industrial sino que ha sido uno de los primeros en interesarse por teorizar acerca de la disciplina, porque tampoco existía nada en cuanto a material bibliográfico”. Maldonado señala al diseño industrial como “una actividad proyectual que consiste en determinar las prioridades formales de los objetos producidos industrialmente”. En este sentido, se dio en esos años iniciales la peculiaridad de un doble proceso creativo: al tiempo que se concretaba en objetos industriales esa determinación de la forma, se plasmaba un movimiento de invención, reflexión y enseñanza de la materia que fluctuaba entre la teoría y la práctica.
Al ritmo de una sustitución de importaciones que se profundizó a partir de la Segunda Guerra Mundial, la década de 1950 fue incipiente laboratorio de un diseño industrial que se planteaba incidir positivamente en la vida cotidiana de la sociedad. “En esa época –consideró el docente– no existía lo que hoy se conoce como el valor agregado del diseño, pero todo ese proceso permitió que comenzaran a relacionarse estos diseñadores con las industrias para la producción de objetos masivos”.
En Argentina la industria se vinculó en sus inicios al desarrollo de empresas estatales de origen militar. “Después hubo algunos intentos de producir mobiliarios de oficina y para el hogar, y más tarde aparecieron las primeras radios y televisores; todos estos objetos tuvieron la intervención de investigadores del diseño”, sostuvo Bringas.
En la Universidad
En el ámbito universitario, la primera carrera de Diseño Industrial fue creada en 1963 en La Plata. Posteriormente, surgieron propuestas en Mendoza, Buenos Aires y Córdoba, con la idea de formar profesionales idóneos para las industrias de la región.
En la UNL, el proyecto de creación de Diseño Industrial se remonta a la década de 1990, momento en que –paradójicamente– se profundizaba en Argentina el proceso de desindustralización. “En la FADU se hizo un trabajo sobre la posibilidad de ampliar la oferta académica, que llevó a la creación en 1994 de Diseño Gráfico, y la carrera de Diseño Industrial estaba dentro de ese proyecto. Finalmente, ante un nuevo crecimiento de la industria producido a partir de la sustitución de importaciones y la creciente demanda de diseñadores, se pensó que era el momento para concretarlo”, expresó Bringas.
“Estamos en una zona donde tenemos industria autopartista en Rafaela, mueblera en Esperanza y en Cañada de Gómez, de maquinaria agrícola en el sur de Santa Fe. Estos son polos industriales que demandan profesionales y en la provincia no existía ninguna carrera de este tipo a nivel universitario, por lo cual se retomó el proyecto, que derivó en la apertura de la carrera en 2013. Y este año, con 169 inscriptos, duplicamos el número del año pasado”, concluyó el docente.
Fuente: Prensa Institucional UNL
Seguí leyendo
Las propuestas anteriores no convencieron al Tate y ahora el Pirata abriría una nueva alternativa para quedarse con el golero, pero por afuera de la opción de 1.200.000 dólares
Más de 700 emprendedores, empresas y pymes participaron en Armstrong con una agenda de 104 actividades. La peatonal productiva de la muestra se destacó por la variada propuesta cultural, rondas de negocios internacionales, streaming en vivo, cancha de drones y lanzamientos estratégicos.
El Sabalero jugará por primera vez en el historial contra uno de los equipos más incómodos de la Primera Nacional. El partido comenzará a las 17 y será transmitido por Diez en Deportes
Pasó la fecha 11, donde ¨Pucará ganó por tercer partido consecutivo y se puso a la altura del Defe de Alto Verde, que volvió a la victoria
Hay voluntad para seguir juntos, pero el acuerdo todavía no aparece. Entre números, ventas y proyecto deportivo, los próximos días serán determinantes. En los últimos días hubo un "silenzio stampa" que genera incertidumbre
Un oso hormiguero gigante y un aguará guazú, dos ejemplares de alto valor para la biodiversidad provincial, fueron rehabilitados en el Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de la Fauna (Criif) que la Provincia tiene el la ciudad capital,
El hombre fue identificado por infracción al Código de Conviviencia. El procedimiento habría sido realizado en la jornada de ayer en Avellaneda e Iriondo. La persona involucrada tendría 24 años.