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Viernes 18 de Abril de 2014 - 09:23 hs
Eduardo Galeano: Su adiós a Gabriel García Márquez
"Hay dolores que se dicen callando. Se dicen callando, pero duelen igual. Como nos duele la muerte del Gabo García Márquez". Eso afirmó Eduardo Galeano en la entrevista telefónica que le hicieron anoche María Laura Santillán y Santo Biasatti en "Telenoche" (El Trece). A Galeano, la muerte de su amigo Gabo lo sorprendió reunido con amigos en Río de Janeiro, Brasil. Desde allí, le confió al noticiero: "Lo que más duele está en las bellas palabras que la muerte nos ganó de mano y nos robó. Yo creo que ellas, las palabras robadas, se escapan a la menor distracción, huyen de las páginas de los libros de Gabo y se nos sientan al lado en algún café de Cartagena o Buenos Aires o Montevideo. O aquí, en Río de Janeiro". Maldita muerte, siempre nos deja a la deriva y sin saber qué hacer. Desolados. Pero Galeano nos convocó a afrontarla gozando con obstinación las bendiciones de la vida: "Juntos bebamos más de una copa a la salud del saludable Gabo para reírnos juntos, porque vivo seguirá mientras sus palabras vivan y rían y digan".
Eduardo Galeano sabe bien cuánto valen las palabras. Será por eso que no quiso bastardearlas al despedir a quien hizo con ellas obras de arte. En el noticiero le preguntaron después sobre su amistad con Gabriel García Márquez. La contestación de Galeano brilló como un diamante en la televisión superpoblada de palabras. En la televisión donde a menudo se habla para decir nada. "Es una vieja amistad y no tiene mucho sentido que agregue nada —sostuvo—. Lo que tenía para decir es lo que dije a propósito de la capacidad que algunas palabras tienen para escaparse de las páginas de los libros y entonces, uno en el lugar menos previsto y en el momento menos esperado, se encuentra con esas palabras fugitivas que se nos sientan al lado para reír juntos y para mentir juntos y para alzar las copas para que esas palabras, las palabras fugadas que Gabo nos dejó, sigan viviendo, riendo y diciendo". Sereno, le explicó a María Laura Santillán: "Más que eso no te puedo decir, porque yo estoy en contra de la inflación palabraria: a mí me gusta decir con poco. Lo que yo tengo que decir sobre él y la amistad que nos unió está dicho en estas pocas palabras que te conté".
Santillán y Biasatti le agradecieron la comunicación en la que habló con tanta sensatez y sentimiento. "Un abrazo para ustedes, los quiero mucho —saludó a los conductores el autor uruguayo—. Sigamos como él quería. Vamos a seguir riendo juntos. Y cuando haya que resistir y pelear y aguantarse cosas que a veces son difíciles de hacer o de decir, adelante con los faroles. Que vengan como vengan; que vengan como quieran. Nosotros somos amigos de nuestros amigos y enemigos de nuestros enemigos. Como decía el gran escritor norteamericano Ambrose Bierce, quien no tiene enemigos no merece tener amigos".
Eduardo Galeano. Es escritor. Sabe muy bien cuánto valen las palabras. Y por eso celebra que las del Premio Nobel salgan de ronda por los bares para vivir por siempre entre los parroquianos.
Eduardo Galeano sabe bien cuánto valen las palabras. Será por eso que no quiso bastardearlas al despedir a quien hizo con ellas obras de arte. En el noticiero le preguntaron después sobre su amistad con Gabriel García Márquez. La contestación de Galeano brilló como un diamante en la televisión superpoblada de palabras. En la televisión donde a menudo se habla para decir nada. "Es una vieja amistad y no tiene mucho sentido que agregue nada —sostuvo—. Lo que tenía para decir es lo que dije a propósito de la capacidad que algunas palabras tienen para escaparse de las páginas de los libros y entonces, uno en el lugar menos previsto y en el momento menos esperado, se encuentra con esas palabras fugitivas que se nos sientan al lado para reír juntos y para mentir juntos y para alzar las copas para que esas palabras, las palabras fugadas que Gabo nos dejó, sigan viviendo, riendo y diciendo". Sereno, le explicó a María Laura Santillán: "Más que eso no te puedo decir, porque yo estoy en contra de la inflación palabraria: a mí me gusta decir con poco. Lo que yo tengo que decir sobre él y la amistad que nos unió está dicho en estas pocas palabras que te conté".
Santillán y Biasatti le agradecieron la comunicación en la que habló con tanta sensatez y sentimiento. "Un abrazo para ustedes, los quiero mucho —saludó a los conductores el autor uruguayo—. Sigamos como él quería. Vamos a seguir riendo juntos. Y cuando haya que resistir y pelear y aguantarse cosas que a veces son difíciles de hacer o de decir, adelante con los faroles. Que vengan como vengan; que vengan como quieran. Nosotros somos amigos de nuestros amigos y enemigos de nuestros enemigos. Como decía el gran escritor norteamericano Ambrose Bierce, quien no tiene enemigos no merece tener amigos".
Eduardo Galeano. Es escritor. Sabe muy bien cuánto valen las palabras. Y por eso celebra que las del Premio Nobel salgan de ronda por los bares para vivir por siempre entre los parroquianos.
Fuente: Clarín
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