Habitualmente descartadas tras el uso, pueden convertirse en aliadas inesperadas del reciclaje doméstico
Miércoles 13 de Marzo de 2013 - 13:34 hs
Dos heridos de bala tras los incidentes en el Centro Cultural San Martín
El ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, admitió esta mañana que mientras anoche se registraba un enfrentamiento entre ocupantes del Centro Cultural San Martín y la Policía Metropolitana hubo “dos heridos con balas de plomo”.
De todos modos, el funcionario porteño aclaró que esas personas resultaron heridas “a cuatro o cinco cuadras del lugar” de los incidentes de la medianoche, donde estudiantes y artistas -que querían reinstalar el campamento en el centro cultural- se enfrentaban con efectivos de la Metropolitana.
Si bien Montenegro reconoció que hay dos heridos de bala, aclaró que se investiga si esas personas participaban de la protesta. "No sabemos es si son de ese lugar. Fueron (heridos) cerca del Obelisco", dijo en declaraciones a radio 10. Y remarcó que "en esos lugares ni llegó a estar la Metropolitana".
En este sentido, el ministro de seguridad porteño deslizó la posibilidad de que los lesionados hubieran resultado baleados durante un enfrentamiento entre los propios manifestantes. "Hay imágenes donde los manifestantes se pelean entre sí. Si hay heridos de bala hay que ver si no tiene que ver con esto, o más grave, si no tiene que ver con que alguien quiera que haya un muerto", agregó.
Ayer, en el Centro Cultural San Martín se vivió una jornada tensa, marcada por la confusión. A la tarde, los manifestantes que desde hace 71 días acampaban en la plaza seca del Centro fueron desalojados por la policía, pero --pocas horas después-- volvieron a instalarse en el lugar.
A última hora de la noche se registraron nuevos enfrentamientos entre los manifestantes que se resistieron al desalojo y la Policía en varias cuadras a la redonda. Hubo cuatro detenidos, trasladados a la Comisaría 3 de Parque Patricios, y 16 heridos.
El acampe, del que participan unas 50 personas, está relacionado con la toma de la Sala Alberdi, en el sexto piso y en la que viven personas desde enero. Ayer a la mañana, mediante un comunicado publicado en Facebook, los integrantes dijeron que iban a liberar el lugar por 48 horas para negociar. A la tarde, cuando sacaron sus cosas, unos 70 efectivos de la Metropolitana hicieron un vallado humano para bloquear los accesos.
La orden la había dado la fiscal en lo penal, contravencional y de faltas Claudia Barcia para “impedir que más personas ingresen al edificio. Lo hizo ante el flagrante hecho de un delito”, explicaron voceros del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño. Alrededor de las 18, los agentes llegaron en cinco camionetas y rápidamente tomaron el perímetro y los ingresos por la esquina de Sarmiento y Paraná. “La fiscal ordenó que la Metropolitana ‘invite’ a las personas a retirarse, no hubo orden de represión, ni tampoco para utilizar la fuerza”, explicaron las fuentes.
Pese a que a través de las redes sociales los manifestantes aseguraron que hubo represión, los vecinos contaron a Clarín que no se registraron situaciones de violencia ni golpes. “Los okupas ya estaban afuera, por eso cuando la policía se metió no había nadie”, dijeron. A esa altura, tanto en Facebook como en Twitter se convocaba a acudir al Centro Cultural ante el desalojo.
Frente al complejo, muchos manifestantes habían decidido taparse las caras con pañuelos y provocaban a los agentes con insultos y gritos. Incluso tiraron palos y armaron barricadas con colchones y con contenedores de basura. Algunos se colgaron de las rejas. “Nos vamos a quedar acampando en la calle. Si nos corren, acampamos en la esquina. O la otra esquina. Vamos a resistir”, se arengaban entre ellos. Los más tranquilos aprovechaban para improvisar obras de teatro con títeres.
A las 21, la fiscal llegó al lugar y ordenó a la Metropolitana que se retire. “Nosotros cumplimos ordenes de la Justicia. Primero nos dijeron que se impida el ingreso de la gente y después nos ordenaron que nos fuéramos. No sabemos si hubo alguna negociación. Fue insólito, pero deberá explicarlo la fiscal, no nosotros”, dijeron a Clarín fuentes ligadas a la fuerza.
A esa altura, la situación se había descontrolado. Al mismo tiempo que los policías desarmaban el cordón, los manifestantes, que habían aumentado en forma considerable su número, volteaban rejas y prendían fuego dos contenedores de basura. Hasta que lograron ocupar otra vez la plaza seca.
La Sala Alberdi está en conflicto desde 2006, cuando se intentó su traslado para adecuarla a las medidas de seguridad luego de la tragedia de Cromañón. Docentes y alumnos formaron una comisión que resistió la mudanza y en agosto de 2010 decidió ocuparla. El 28 de diciembre, una jueza ordenó el traslado de las actividades de la sala. Y ante el receso de verano, fue tomada por entre 4 y 6 personas que viven allí. El acampe tiene paralizadas todas las actividades.
De todos modos, el funcionario porteño aclaró que esas personas resultaron heridas “a cuatro o cinco cuadras del lugar” de los incidentes de la medianoche, donde estudiantes y artistas -que querían reinstalar el campamento en el centro cultural- se enfrentaban con efectivos de la Metropolitana.
Si bien Montenegro reconoció que hay dos heridos de bala, aclaró que se investiga si esas personas participaban de la protesta. "No sabemos es si son de ese lugar. Fueron (heridos) cerca del Obelisco", dijo en declaraciones a radio 10. Y remarcó que "en esos lugares ni llegó a estar la Metropolitana".
En este sentido, el ministro de seguridad porteño deslizó la posibilidad de que los lesionados hubieran resultado baleados durante un enfrentamiento entre los propios manifestantes. "Hay imágenes donde los manifestantes se pelean entre sí. Si hay heridos de bala hay que ver si no tiene que ver con esto, o más grave, si no tiene que ver con que alguien quiera que haya un muerto", agregó.
Ayer, en el Centro Cultural San Martín se vivió una jornada tensa, marcada por la confusión. A la tarde, los manifestantes que desde hace 71 días acampaban en la plaza seca del Centro fueron desalojados por la policía, pero --pocas horas después-- volvieron a instalarse en el lugar.
A última hora de la noche se registraron nuevos enfrentamientos entre los manifestantes que se resistieron al desalojo y la Policía en varias cuadras a la redonda. Hubo cuatro detenidos, trasladados a la Comisaría 3 de Parque Patricios, y 16 heridos.
El acampe, del que participan unas 50 personas, está relacionado con la toma de la Sala Alberdi, en el sexto piso y en la que viven personas desde enero. Ayer a la mañana, mediante un comunicado publicado en Facebook, los integrantes dijeron que iban a liberar el lugar por 48 horas para negociar. A la tarde, cuando sacaron sus cosas, unos 70 efectivos de la Metropolitana hicieron un vallado humano para bloquear los accesos.
La orden la había dado la fiscal en lo penal, contravencional y de faltas Claudia Barcia para “impedir que más personas ingresen al edificio. Lo hizo ante el flagrante hecho de un delito”, explicaron voceros del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño. Alrededor de las 18, los agentes llegaron en cinco camionetas y rápidamente tomaron el perímetro y los ingresos por la esquina de Sarmiento y Paraná. “La fiscal ordenó que la Metropolitana ‘invite’ a las personas a retirarse, no hubo orden de represión, ni tampoco para utilizar la fuerza”, explicaron las fuentes.
Pese a que a través de las redes sociales los manifestantes aseguraron que hubo represión, los vecinos contaron a Clarín que no se registraron situaciones de violencia ni golpes. “Los okupas ya estaban afuera, por eso cuando la policía se metió no había nadie”, dijeron. A esa altura, tanto en Facebook como en Twitter se convocaba a acudir al Centro Cultural ante el desalojo.
Frente al complejo, muchos manifestantes habían decidido taparse las caras con pañuelos y provocaban a los agentes con insultos y gritos. Incluso tiraron palos y armaron barricadas con colchones y con contenedores de basura. Algunos se colgaron de las rejas. “Nos vamos a quedar acampando en la calle. Si nos corren, acampamos en la esquina. O la otra esquina. Vamos a resistir”, se arengaban entre ellos. Los más tranquilos aprovechaban para improvisar obras de teatro con títeres.
A las 21, la fiscal llegó al lugar y ordenó a la Metropolitana que se retire. “Nosotros cumplimos ordenes de la Justicia. Primero nos dijeron que se impida el ingreso de la gente y después nos ordenaron que nos fuéramos. No sabemos si hubo alguna negociación. Fue insólito, pero deberá explicarlo la fiscal, no nosotros”, dijeron a Clarín fuentes ligadas a la fuerza.
A esa altura, la situación se había descontrolado. Al mismo tiempo que los policías desarmaban el cordón, los manifestantes, que habían aumentado en forma considerable su número, volteaban rejas y prendían fuego dos contenedores de basura. Hasta que lograron ocupar otra vez la plaza seca.
La Sala Alberdi está en conflicto desde 2006, cuando se intentó su traslado para adecuarla a las medidas de seguridad luego de la tragedia de Cromañón. Docentes y alumnos formaron una comisión que resistió la mudanza y en agosto de 2010 decidió ocuparla. El 28 de diciembre, una jueza ordenó el traslado de las actividades de la sala. Y ante el receso de verano, fue tomada por entre 4 y 6 personas que viven allí. El acampe tiene paralizadas todas las actividades.
Fuente: clarin.com
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