Lali Espósito atraviesa la cuenta regresiva hacia uno de los momentos más especiales de su vida: su casamiento con Pedro Rosemblat. Después de casi tres años de relación, la cantante empezó a compartir algunos detalles de la celebración, habló del vestido que eligió, anticipó cómo será la fiesta y contó por qué, por ahora, no tiene planes de luna de miel.
En una charla con el medio Frontera, la artista dejó en claro que no imagina una boda multitudinaria ni una producción descomunal. De hecho, salió al cruce de las expectativas que suelen rodear este tipo de acontecimientos y adelantó que eligió un estilo mucho más relajado para dar el sí. “Sí te puedo contar que a veces me dicen: ‘Vas a entrar con un vestido larguísimo, con una cola de no sé cuántos metros’. No, nada de eso va a pasar. Es muy tranqui y es muy para nuestra familia, nuestros amigos y para nosotros, para celebrar este amor”, contó.
La celebración tendrá como protagonistas a los afectos más cercanos de la pareja. explicó que habrá familiares que viajarán desde distintos puntos del país y que uno de los momentos más emocionantes será encontrarse con todos ellos en un día tan significativo. “Se unen los amigos, se une mi familia. Yo tengo familia en el interior del país en Argentina y viajan para esta boda. Ver a mi madre ahí y a mis hermanos”, expresó.
En ese sentido, la cantante se detuvo en el valor emocional de compartir semejante acontecimiento con las personas que la acompañaron durante su vida. “Cómo el otro se alegra por tu felicidad, cómo vos ves a esa persona con la que estás eligiendo vivir eso y te llenas de emoción y te sentís acompañado en la vida. Creo que va a ser un momento bonito”, agregó, dejando ver la importancia que tendrá el entorno íntimo en la celebración.
LALI ESPÓSITO CONFESÓ QUE NO SE IRÁ DE LUNA DE MIEL
Pero si hay algo que por ahora no figura en los planes inmediatos de los novios es la tradicional escapada romántica después de la boda. Entre los compromisos profesionales de ambos, organizar una luna de miel quedó para más adelante. “No, cero. Por ahora no, ningún tipo de descanso. No me dio la agenda, pero en algún momento me iré de viaje. Él también trabaja mucho, así que no se queja porque a él le pasa lo mismo”, reconoció.
La confesión llegó en un momento en el que Lali también reflexionó sobre los cambios personales que experimentó con el paso del tiempo. A sus 35 años, explicó que aprendió a encontrar un equilibrio entre su intensa actividad laboral y los espacios para disfrutar de sus seres queridos. “Yo antes era muy trabajo, trabajo, trabajo y ahora también soy muy trabajadora, pero también aprendí a darme los tiempos del disfrute de los seres queridos, de los espacios para mí”, señaló.
Así, mientras se prepara para celebrar su amor con Pedro, disfruta de una etapa en la que parece tener bastante claras sus prioridades. Una boda íntima, un vestido sin estridencias, la familia y los amigos como protagonistas y una luna de miel que deberá esperar. Sobre la posibilidad de formar una familia con el conductor, también dejó una reflexión sincera: “Me pregunto mucho si lo deseo de verdad y mientras me hago esa pregunta, aquí estoy. Sin niños”.
