La Administración de Parques Nacionales ha iniciado el Plan de Trabajo ENOS 2026-2027 en 18 áreas protegidas del NEA, NOA y Centro, con el fin de anticipar los riesgos asociados a lluvias intensas, inundaciones y otros efectos del fenómeno conocido como El Niño–Oscilación del Sur.
Esta iniciativa se enmarca en la activación del Plan de Coordinación Federal ENOS por parte de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), que depende del Ministerio de Seguridad Nacional. Esta agencia coordina acciones con provincias, organismos nacionales y equipos de respuesta para monitorear las condiciones meteorológicas e hidrológicas y organizar recursos ante posibles emergencias.
La Administración de Parques Nacionales ha desarrollado un plan de acción específico para las áreas protegidas que se ven afectadas por el ENOS, el cual incluye tareas de planificación, identificación y priorización de riesgos, comunicación clara y coordinación entre instituciones.
El propósito es incorporar escenarios ENOS en la planificación operativa de cada área, definir períodos críticos y criterios de activación, así como identificar zonas con mayor riesgo de inundaciones, anegamientos e impactos hidrometeorológicos.
Además, el plan contempla el fortalecimiento del sistema de información a través de la integración de datos meteorológicos, hidrológicos y satelitales; el refuerzo de la coordinación con centros de operaciones provinciales y municipales; la actualización de inventarios de recursos y capacidades; y la planificación de abastecimiento, evacuación y asistencia en áreas que podrían quedar aisladas.
Las áreas protegidas que forman parte de esta iniciativa son: Iguazú, Campo San Juan y San Antonio (Misiones); Iberá y Mburucuyá (Corrientes); El Impenetrable, Chaco, Laguna El Palmar y Colonia Benítez (Chaco); Río Pilcomayo y Reserva Natural Formosa (Formosa); El Palmar y Pre-Delta (Entre Ríos); Islas de Santa Fe (Santa Fe); Ciervo de los Pantanos (Buenos Aires); Baritú y El Nogalar de Los Toldos (Salta); y Calilegua (Jujuy).
De acuerdo a lo informado por la Administración de Parques Nacionales, esta iniciativa busca que tanto las áreas protegidas como las jurisdicciones cercanas estén preparadas y puedan actuar de manera coordinada ante lluvias intensas, inundaciones y otros eventos que puedan surgir durante la presencia del fenómeno ENOS.