Fiscales generales de distintas provincias y especialistas internacionales recorrieron las obras de “El Infierno”, la nueva cárcel destinada a internos de alto perfil criminal que el Gobierno de Santa Fe construye en la Unidad Penitenciaria Nº 8 de Piñero.
La visita se realizó en el marco de las Jornadas Nacionales e Internacionales de los Ministerios Públicos Fiscales, que se desarrollan en Rosario. Participaron fiscales generales de nueve provincias, además de Giovanni Tartaglia y Daniel Francisco, representantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), quienes suscribieron un convenio con la Procuración. Estuvieron presentes también el ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia, Pablo Cococcioni; el secretario de la Unidad Ejecutora en Infraestructura, Diego Leone; la fiscal general del MPA, María Cecilia Vranicich, entre otras autoridades.
Tras conocer el avance de la obra, el fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, Martín López Zavaleta, remarcó que “nos parece impresionante, es una obra descomunal. Se advierte mucho profesionalismo en el diseño y muchas ideas aplicadas en su construcción. Estamos todos gratamente sorprendidos por lo que conocimos”.
El funcionario también destacó los cambios registrados en Rosario durante los últimos años. “Durante la jornada conversamos sobre cómo cambió la situación de la ciudad, cómo ha progresado y cómo se lograron revertir situaciones que antes eran muy conflictivas. Se nota que la realidad cotidiana es totalmente diferente”, afirmó.
“Único en el país”
Por su parte, el procurador general de Río Negro, Jorge Crespo, calificó la iniciativa como “una obra inimaginable”. “He conocido otros penales, pero ninguno con las pretensiones de este en materia de seguridad, circulación, funcionamiento y modalidad de detención. Es único en el país; no conozco otro con estas características”, aseguró.
Crespo sostuvo que Rosario necesitaba una cárcel de esta naturaleza por la conflictividad que atravesó en años anteriores. “Paso a paso se va logrando controlar la situación, con mucho esfuerzo de todos los organismos del Estado. Nos llevamos muchas experiencias del trabajo que realizaron las fuerzas de seguridad para enfrentar un flagelo que había azotado a Rosario”, expresó.
Asimismo, destacó la reducción de la violencia criminal y la articulación entre el Gobierno Provincial y el Ministerio Público de la Acusación. “Es impresionante cómo disminuyó esta situación y cómo, día a día, mejora la vida de los rosarinos. El trabajo conjunto puede dar resultados y es evidente lo que está pasando en Rosario”, concluyó.
El Infierno tendrá capacidad para alojar a 1.152 internos, distribuidos en pabellones de 48 detenidos cada uno. Su diseño fue concebido para reforzar el aislamiento, la seguridad y el control de los reclusos considerados de alto perfil criminal.