Marcelo sale de su casa en el barrio Santa Rosa de Lima antes del amanecer para llegar a su trabajo en barrio Candioti, donde ingresa a las 5. Esta vez, el recorrido terminó con una caída en la intersección de Suipacha y Urquiza cuando intentaba escapar de quienes, según denunció, querían robarle la moto.
El hombre relató lo ocurrido al móvil de Verónica Ensinas para LT10. Contó que circulaba por calle Suipacha alrededor de las 4 de la madrugada cuando comenzó a ser perseguido por delincuentes que iban en dos motos. “Me venían siguiendo dos motos, me querían robar la moto”, aseguró.
Según su testimonio, los perseguidores llevaban capuchas, estaban armados y le exigían que se detuviera. Marcelo, que conducía una Honda Tornado 250, decidió continuar la marcha para evitar que se la quitaran.
La persecución se extendió durante unas tres cuadras. Al llegar a la esquina de Urquiza y Suipacha, junto a la estación de servicio, frenó bruscamente para evitar un choque y perdió el control del vehículo. “Frené justo y, bueno, derrapé”, recordó.
El hombre aclaró que no hubo disparos y señaló que llevaba puesto el casco protector. Tras la caída, recibió atención médica en el hospital, aunque manifestó preocupación por el estado de su tobillo. “Me dijeron que no tenía nada, pero mirá cómo tengo el tobillo”, expresó.
También adelantó que acudiría a la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) correspondientes a su empleo para que evaluaran la lesión y la posibilidad de retomar sus tareas.
Marcelo explicó que suele tomar precauciones por el horario en que viaja. “Siempre voy con cuidado de que no me pase nada”, sostuvo. Pese al susto y al golpe, resumió lo ocurrido con una frase sentida: “La saqué barata”.