La Selección Argentina comenzó su nueva etapa con una contundente goleada 4-0 ante Bolivia en el estadio Mario Alberto Kempes. Para Cristian Romero, la noche tuvo un condimento especial: volvió a Córdoba, donde inició su carrera profesional, y lo hizo como capitán de la Albiceleste.
El defensor surgido de Belgrano reconoció que la experiencia tuvo un valor enorme en lo personal, especialmente por el recorrido realizado durante la última década con la camiseta argentina.
Una responsabilidad que Cuti no imaginaba
Romero admitió que nunca pensó que llegaría a ponerse la cinta de capitán de la Selección. La ausencia de Lionel Messi como capitán permanente abrió un nuevo escenario dentro del plantel y el cordobés aparece entre los referentes de esta etapa.
“Nunca me hubiese imaginado ser capitán de la Selección. Empezó mi carrera profesional acá y después de 10 años volver siendo capitán de la Selección es algo hermoso”, expresó.
El defensor también puso el acento en la necesidad de mantener unido al grupo para afrontar los desafíos que tendrá Argentina en los próximos años.
“Tenemos que levantarnos, juntarnos, hacer un buen grupo y tratar de llevar de nuevo a la Selección a lo más alto”, afirmó.
El reconocimiento a Messi y su legado
Durante sus declaraciones, Romero también se refirió a Lionel Messi, una figura cuya influencia trasciende la cinta de capitán.
“Como Leo no vamos a tener otro, es la realidad. Es el más grande de la historia del fútbol”, sostuvo el zaguero.
Romero destacó especialmente todo lo que Messi transmitió a los futbolistas que crecieron viendo su carrera.
“Ha sido un ejemplo para todos nosotros. Lo vimos crecer desde muy chicos, lo vimos sufrir, pero nos enseñó a levantarnos siempre”, manifestó.
Para el cordobés, esa enseñanza debe permanecer como parte de la identidad de la Selección: “Nos dejó un legado muy grande y hay que seguir por ese camino”.
Un regreso a casa que quedó marcado
El partido ante Bolivia representó mucho más que una goleada para Romero. Volver a Córdoba con la camiseta de Argentina, llevar la cinta de capitán y hacerlo ante un Kempes colmado convirtió la jornada en una de las más importantes de su carrera.
“No me voy a olvidar nunca de este día”, remarcó.
Y dejó en claro cuál será la prioridad del grupo en esta nueva etapa: “Jugamos por la gente. Vamos a armar un buen grupo y tratar de alcanzar el objetivo más grande que nos ponemos en cada torneo, en cada Eliminatoria y en cada partido”.
El 4-0 ante Bolivia dejó así una postal que puede convertirse en una de las imágenes de esta nueva etapa: Cuti Romero, en su Córdoba natal y con la cinta de capitán de la Selección Argentina.