La situación no es nueva, pero vuelve a aparecer en el radar de Unión. El club mantiene un atraso en los pagos por la compra del predio a la familia Malvicino, un compromiso que ya había trascendido meses atrás y que continúa pendiente de resolución.
Las expectativas estaba puesta en el ingreso de dinero proveniente de Rusia por la venta de Maizon Rodríguez, recursos que permitirían ordenar este compromiso. Según pudo saber Diez en Deportes, ese dinero ingresaría en los próximos días y sería clave para avanzar en la regularización de los pagos.
Por el momento, no existe un escenario de conflicto entre las partes. El vínculo se mantiene dentro de los canales correspondientes y no hay, según la información recabada, un enojo manifiesto de la familia Malvicino. De todos modos, se trata de una situación que genera cierta incomodidad y que mantiene atentas a todas las partes involucradas. Más que nada, porque hay algo establecido y, por más el contexto complejo a nive nacional, se debe cumplir. Por lo que pudo saber LT10, el contador Rodrigo Rosso se comunica permanentemente con la familia por esto. El arreglo se hizo en 13 cuotas de 100.000 dólares y el atraso sería de 300.000 dólares –más intereses–. El dato relevante es que Luis Spahn es el garante.
El dato central es que este atraso puntual no se replica en otros compromisos del club. Unión mantiene al día los pagos con el plantel profesional y también con sus empleados, un aspecto que la dirigencia considera prioritario dentro de la administración cotidiana de la institución. Con el ingreso esperado por la operación de Rodríguez, el objetivo será acomodar esta cuenta pendiente y avanzar en la normalización de una situación que Unión arrastra desde hace algunos meses.