Una familia que vive en un sector costero de Pueblo Esther sufrió una grave amenaza a medianoche: un grupo de maleantes a caballo roció de balas su vivienda y amenazó con volver. Según una versión que circuló en el lugar, el ataque estaría ligado a una represalia por el robo de caballos. Pero las víctimas negaron tener relación alguna con el cuatrerismo.
Una decena de disparos quebró la tranquilidad en el barrio Vignaduzzi, un sector lindero al Paraná que tuvo un crecimiento notorio en los últimos años, no sin complicaciones. Un trío de bandoleros a caballo roció de plomo una vivienda donde vive un matrimonio y sus dos hijos.
Varios de los tiros entraron en la casa, poniendo en peligro la vida de los habitantes, señalaron voceros del caso, a cargo de la PDI, el Comando Radioeléctrico y la Subcomisaría 15ª.
Trasfondo
Al ser entrevistada por el personal policial, la dueña de casa manifestó sospechas en torno a un grupo de sujetos que días atrás se presentaron en su casa buscando caballos robados.
Los jinetes regresaron a la tarde, pero al estar expuestos, desistieron de la agresión.
Luego, al amparo de la noche y la oscuridad, regresaron y cumplieron con su cometido.
La damnificada afirmó que “no posee problemas con nadie” y que hace 9 años que habita ese barrio costero.
En enero, una denuncia pública que llegó a la prensa local alertó sobre la presencia de delincuentes que amenazaron con palos y armas de fuego a familias de Vignaduzzi y la bajada Barbi para forzarlas a abandonar sus viviendas y apropiarse de terrenos que luego serían revendidos.
“Vienen a la puerta de tu casa, te amenazan, te quieren sacar de tu propia casa. Acá venden los terrenos como si fuera nada, dejan pasar un mes o dos, arman problemas, golpean a la gente y logran que se vayan para volver a vender”, denunció una mujer en diálogo con Enlace, describiendo una postal delictiva que “parece el lejano oeste”.