La apuesta de Unión por sus divisiones inferiores ya no puede considerarse solamente una declaración de principios. El club está llevando ese discurso a la cancha, con una política deportiva que le está dando cada vez más espacio, minutos y responsabilidad a los futbolistas surgidos de su propia cantera.
El último partido ante Instituto, que terminó con una trabajada victoria por 3-2, entregó un dato que refleja con claridad esta tendencia. Leonardo Madelón comenzó el encuentro con Juan Pablo Ludueña, Tomás Fagioli, Lucas Ayala y Emilio Giaccone entre los titulares.
Pero la apuesta fue todavía más contundente durante el desarrollo del partido. Por la expulsión de Cristian Tarragona, Unión terminó jugando con un futbolista menos y, al momento del cierre, tuvo en cancha siete jugadores con formación en sus inferiores, sobre un total de diez futbolistas de campo.
Una defensa completamente made in Unión
El dato más significativo estuvo en la última línea. Con la modificación obligada por la expulsión, Unión terminó conformando una defensa integrada exclusivamente por futbolistas surgidos de su cantera: Nazareno Fazzi, Tomás Fagioli, Juan Pablo Ludueña y Lucas Ayala.
Cuatro jugadores formados en el club sosteniendo al equipo en un tramo decisivo del partido, con la responsabilidad de defender una victoria que finalmente se concretó. Y no fueron los únicos.
En la mitad de la cancha también aparecieron Joaquín Mosqueira y Mateo Peresutti, mientras que el listado se completa con Misael Aguirre, quien realizó la última etapa de su formación antes de llegar a Primera en las inferiores de Unión.
Es decir, en el momento de mayor exigencia del partido, la cantera tuvo un protagonismo determinante.
14 de los 18 convocados fueron formados en el club
El dato se vuelve todavía más contundente si se amplía la mirada y se toma la lista de convocados. Ante Instituto estuvieron Lucas Ayala, Juan Pablo Ludueña, Tomás Fagioli, Emilio Giaccone, Misael Aguirre, Nazareno Fazzi, Joaquín Mosqueira, Mateo Peresutti, Mateo Aimar, Valentín Cerrudo, Santiago Grella, Lucas Meuli, Bruno Pittón y Ricardo Solbes.
En total, 14 de los 23 jugadores convocados tuvieron formación en las divisiones inferiores de Unión. Los únicos futbolistas que no surgieron de la cantera y estuvieron a disposición fueron Matías Mansilla, Juan De Dios Pintado, Ignacio Malcorra, Brahian Cuello, Marcelo Estigarribia, Cristian Tarragona, Eric Ramírez y Matías Rocha.
La composición del plantel permite entender que no se trata de la aparición aislada de un juvenil para completar una convocatoria. Hay una cantidad importante de jugadores del club que están teniendo participación real en Primera División.
Madelón encontró respuestas en la cantera
La decisión también está relacionada con una necesidad deportiva. Lesiones, suspensiones y salidas del plantel obligaron a buscar alternativas, pero los juveniles respondieron.
Giaccone es quizás el ejemplo más evidente de este proceso. El volante central irrumpió desde Reserva y terminó ganándose un lugar en Primera a partir de la lesión de Joaquín Mosqueira.
Fagioli, Ludueña y Ayala también comenzaron a adquirir protagonismo en la defensa, mientras que otros juveniles esperan su oportunidad desde el banco o continúan sumando experiencia.
Y eso genera una dinámica diferente: los chicos no solamente llegan a Primera, sino que compiten por un lugar y empiezan a ser soluciones concretas para el entrenador.
La Reserva, además, viene funcionando como un espacio de seguimiento permanente para Madelón y su cuerpo técnico, que tienen cada vez más información sobre los futbolistas que vienen detrás.
Una política que empieza a verse en Primera
Unión históricamente ha tenido en sus inferiores una fuente importante de futbolistas, pero el presente muestra una particularidad: la promoción de juveniles empieza a formar parte de la estructura habitual del plantel profesional.
El objetivo no pasa únicamente por vender jugadores en el futuro. También consiste en que los futbolistas formados en el club puedan tener una verdadera oportunidad de jugar en Primera.
El triunfo ante Instituto dejó una imagen contundente. Unión terminó defendiendo una victoria con una defensa íntegramente formada en casa y siete jugadores de sus inferiores dentro de la cancha.
Y el dato de los convocados refuerza todavía más el concepto: 14 de los 23 jugadores disponibles tenían formación en el club. La cantera, esta vez, no fue una frase de presentación ni un slogan institucional. Fue parte central del equipo que consiguió tres puntos importantes.