Continúan los trabajos de transformación urbana de Barrio Acería de la ciudad de Santa Fe. Este martes, comenzaron tareas de demolición de 6 monoblocks ubicados en la manzana comprendida por las calles Azcuénaga, Cafferata, Viñas y Roca. Al mismo tiempo, la Provincia comenzó la reubicación de 101 familias a nuevas viviendas que construyó en el barrio.
Los trabajos de demolición comenzaron este martes a las 10.30, y los funcionarios brindaron más información a la prensa en el Alero del barrio, en Caferatta y Roca.
La de este martes es la última etapa de los trabajos que ejecuta el Gobierno Provincial y que forma parte de un proyecto iniciado en 2016 a partir de un relevamiento cuyos resultados evidenciaron distintos niveles de deterioro en las unidades habitacionales existentes.
Ese diagnóstico determinó la necesidad de realizar reparaciones integrales y demoler aquellos edificios que presentaban graves deficiencias estructurales y un alto riesgo para sus habitantes, ya que presentaban un avanzado estado de deterioro y, en algunos casos, riesgo de derrumbe.
Para el desarrollo de esta última etapa, el Gobierno Provincial construyó y adjudicó 72 nuevas viviendas para las familias del barrio y 29 créditos para la compra asistida de unidades, totalizando así una respuesta para las 101 familias.
Con esta última intervención culmina un proceso integral de transformación urbana orientado a mejorar las condiciones habitacionales, garantizar la seguridad de las familias y recuperar el entorno urbano del Barrio Acería. La Provincia realizó una inversión superior a los 8.800 millones de pesos.

El gobernador de la provincia, Maximiliano Pullaro, encabezó el acto de presentación de obras de infraestructura urbana en el barrio Acería de la ciudad de Santa Fe. En su discurso, el mandatario defendió la continuidad de la obra pública financiada con fondos provinciales y remarcó la austeridad del Estado santafesino para sostener los trabajos en el actual contexto económico nacional.
"Sabíamos que el camino que estábamos tomando en la provincia de Santa Fe no iba a ser fácil, pero estábamos convencidos de que era el camino correcto, la línea correcta de trabajo. Y lo dijimos desde el primer día: cuando no se roba, la plata alcanza", aseveró el titular del Ejecutivo provincial.
En esa línea, el gobernador contrapuso la situación provincial con el panorama nacional: "Hoy a la provincia de Santa Fe podemos mostrarla como el único Estado subnacional que está haciendo obra pública a lo largo y a lo ancho de su territorio, en el momento más duro y más complejo de la República Argentina. Bajamos los gastos del Estado y mostramos que podíamos avanzar. Para nosotros, esto es una muestra más del trabajo al lado de la gente".
Durante su intervención, Pullaro evocó la figura del exgobernador Miguel Lifschitz y el impacto de las intervenciones estatales previas en el sector: "Recuerdo cuando Miguel Lifschitz, la persona que transformó este barrio, tuvo la iniciativa política para cambiarlo. Me pidió que viniera cuando era ministro de Seguridad y lo recorrí junto a las fuerzas de seguridad de la provincia. No era fácil y había que 'bajar la fiebre' aquí; de a poco lo fuimos haciendo".
"En ese momento entendimos que el programa Abre era fundamental para invertir en infraestructura urbana y poder llegar, más adelante, a consolidar la paz en estos lugares. Hoy este barrio claramente se transformó y ha cambiado, y todos los días va a seguir cambiando porque aquí hay un Estado que va a seguir invirtiendo en infraestructura porque cree en la obra pública. La obra pública es trabajo, como lo veíamos con los muchachos de la UOCRA hace unos instantes. Es desarrollo, pero también es igualdad y vivir en condiciones más equitativas. Ese es el desafío que tiene el Gobierno de la provincia de Santa Fe en cada pueblo y en cada barrio de cada ciudad", concluyó.