La final del Mundial 2026 entre Argentina y España comenzó con una imagen cargada de simbolismo. Antes de que rodara la pelota en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, dos leyendas del fútbol mundial fueron las encargadas de ingresar al campo de juego con el trofeo más preciado: Mario Alberto Kempes y Andrés Iniesta.
El homenaje reunió a dos campeones del mundo que dejaron una huella imborrable en la historia de sus selecciones y que, décadas después de tocar la gloria, volvieron a compartir un escenario mundialista en uno de los momentos más esperados de la ceremonia inaugural.
Dos ídolos unidos por la gloria mundialista
La elección de Kempes e Iniesta no fue casual. Ambos fueron determinantes para que sus países alcanzaran la cima del fútbol mundial.
El "Matador" fue la gran figura de la Selección argentina campeona del mundo en 1978, certamen en el que terminó como máximo goleador con seis tantos y brilló en la recordada final frente a Países Bajos.
¡ANDRÉS INIESTA Y MARIO ALBERTO KEMPES LEVANTARON LA COPA DEL MUNDO EN LA PREVIA DE LA FINAL!
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 19, 2026
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Del otro lado estuvo Iniesta, autor del gol que le dio a España el único Mundial de su historia, en la final de Sudáfrica 2010 frente a los Países Bajos. El exvolante, además, compartió durante años el vestuario del Barcelona con Lionel Messi, construyendo una de las sociedades más exitosas de la historia del club catalán.
La ovación para Kempes y un gesto que emocionó a todos
Uno de los instantes más emotivos de la ceremonia tuvo como protagonista al exdelantero cordobés.
Con la Copa del Mundo en sus manos, Kempes levantó el trofeo hacia las tribunas del MetLife Stadium, recibiendo una ovación de pie por parte de los miles de espectadores presentes.

Antes de depositar nuevamente la Copa en su pedestal, el campeón del mundo protagonizó un gesto cargado de nostalgia: besó el trofeo, repitiendo la imagen que inmortalizó 48 años atrás cuando Argentina conquistó su primer título mundial.
La escena despertó la emoción de los hinchas argentinos y se transformó rápidamente en una de las postales más destacadas de la previa de la final.
Una ceremonia repleta de simbolismo
La presencia de Kempes e Iniesta le aportó un valor especial al inicio del partido decisivo.
Dos futbolistas que marcaron una época, autores de los goles más importantes en las finales que consagraron a sus selecciones, volvieron a compartir el centro de la escena para presentar el trofeo que Argentina y España salieron a disputar.
Fue un homenaje a la historia del fútbol y a dos nombres que quedaron para siempre grabados entre las máximas leyendas de los Mundiales.