Tras un nuevo encuentro paritario entre el gobierno de Santa Fe y los gremios docentes, la discusión ingresó en un cuarto intermedio hasta el próximo martes. A pesar de la voluntad de diálogo manifestada por las autoridades, persiste una fuerte discrepancia en la interpretación de los números y los aumentos otorgados hasta la fecha.
En diálogo con el móvil de LT10, la secretaria general de Educación, María Martín, enfatizó la necesidad de unificar criterios sobre la realidad salarial actual para avanzar en la negociación. Según la funcionaria, la transparencia en los haberes ha sido clave para destrabar conflictos previos.
"La discusión se terminó saldando en el momento en que nosotros pudimos mostrar los recibos de sueldos porque había una discusión respecto de eso, que se saldaba solo mostrando recibo contra recibo. Como se decían muchas cosas, nos parecía que eso servía para clarificar la discusión", explicó Martín.
Asimismo, detalló que un cargo testigo de maestro de grado con más de 25 horas pasó a cobrar 1 millón 300 mil pesos en la actualidad, lo que, según la funcionaria, "representa un incremento del 30%". Martín concluyó que, si el interés es llegar a un acuerdo, es fundamental que se discuta sobre "bases comunes porque si no la discusión se termina haciendo ficticia".
Verdad y posverdad
Por su parte, el ministro de Economía, Pablo Olivares, coincidió en que el punto de partida deben ser los datos objetivos de los recibos de sueldo y adelantó que la Provincia busca proyectar aumentos para la segunda mitad del año.
"Creemos que tenemos que ir a paritarias de verdad y no de posverdad, porque la verdad es que cuando el gobierno hace una propuesta después circulan interpretaciones que no son lo que dice esa propuesta y tenemos que esperar a los recibos de sueldo para ver que realmente lo que decía el gobierno era tal como lo afirmaba", sentenció el ministro.
Olivares remarcó que la intención oficial es que la nueva propuesta integre un incremento que abarque desde el séptimo mes en adelante. Además, recordó que ante la falta de acuerdos previos, el Ejecutivo optó por otorgar aumentos para que el docente "no sea víctima" de la falta de consenso.
Cabe destacar que en el caso de Amsafe, el gremio exige cláusula gatillo y asegura que los docentes han tenido una significativa pérdida del poder adquisitivo de sus sueldos. En tanto, Sadop va más allá y demanda "ganarle a la inflación".