Hay partidos que valen tres puntos y otros que pueden cambiar el rumbo de una temporada. El que Colón afrontará este domingo, desde las 15, ante Deportivo Madryn en el estadio Abel Sastre pertenece claramente al segundo grupo.
El equipo de Ezequiel Medrán llegará a una de las visitas más exigentes del campeonato sabiendo que no solo pondrá en juego su posición en la Zona A de la Primera Nacional, sino también buena parte del futuro inmediato del proyecto deportivo. Porque en Puerto Madryn habrá mucho más en juego que un resultado.
Un rival directo y la obligación de no perder terreno
La tabla de posiciones no admite distracciones. Colón marcha en el lote de los protagonistas, pero necesita sumar para no perderles pisada a Deportivo Morón y Ferro, los dos equipos que hoy marcan el camino en la Zona A.
Además, enfrente estará Deportivo Madryn, un rival que lo sigue de cerca y al que supera por apenas un punto. Un triunfo significaría mantenerse en la pelea por la cima e incluso meterles presión a los líderes. Una derrota, en cambio, podría hacerlo retroceder varios casilleros y sembrar dudas en un momento decisivo del campeonato.
Un banco que también estará bajo examen
Aunque nadie lo diga públicamente, el partido también puede tener consecuencias sobre el futuro de Ezequiel Medrán. El entrenador consiguió estabilizar a un equipo que había terminado muy mal 2025 y lo devolvió a la pelea por los primeros puestos. Sin embargo, el rendimiento colectivo todavía genera cuestionamientos y en Colón la exigencia siempre pasa por pelear el ascenso.
Una buena actuación en un escenario complejo fortalecería su proyecto. Un nuevo paso en falso volvería a instalar interrogantes sobre la continuidad de un ciclo que aún busca consolidarse.
Sin su jugador más determinante
Como si el contexto no fuera suficientemente complejo, Medrán deberá rearmar el equipo por bajas de enorme importancia.
La más significativa será la de Ignacio Lago, goleador del Sabalero y uno de los futbolistas más decisivos de toda la Primera Nacional. El delantero fue sometido a una intervención quirúrgica en una muñeca y no podrá estar en un partido donde Colón perderá a su principal argumento ofensivo.
A esa ausencia se suman las de Pier Barrios, lesionado, y Federico Rasmussen, suspendido, por lo que el entrenador también deberá modificar la defensa titular. La columna vertebral del equipo llegará incompleta a uno de los compromisos más difíciles del campeonato.
Un mercado de pases que todavía no arrancó
El resultado del domingo también puede influir en el mercado de pases. Hasta el momento, Colón apenas concretó la incorporación del extremo Franco García, mientras continúa buscando reforzar otras posiciones. La dirigencia tiene la posibilidad de sumar cuatro jugadores, pero las negociaciones se fueron complicando una tras otra.
Algunas alternativas importantes se enfriaron por cuestiones económicas, otras porque los futbolistas optaron por continuar en sus clubes y varias operaciones siguen sin definirse.
En consecuencia, el entrenador todavía no recibió los refuerzos que esperaba para potenciar un plantel que necesita variantes de cara a la segunda rueda.
Una tarde que puede marcar el semestre
En Colón son conscientes de que el partido frente a Deportivo Madryn puede convertirse en un punto de inflexión. Si consigue un resultado positivo, el equipo llegará al receso corto fortalecido, seguirá muy cerca de la cima, le dará respaldo al trabajo de Medrán y afrontará con mayor tranquilidad la continuidad del mercado.
Pero si no logra responder en una cancha siempre complicada como el Abel Sastre, las dudas volverán a multiplicarse alrededor del equipo, del entrenador y de una dirigencia que todavía trabaja para darle las herramientas necesarias en un mercado de pases que, hasta aquí, resultó mucho más complejo de lo esperado.
Por todo eso, en Puerto Madryn Colón pondrá en juego mucho más que tres puntos. Se jugará buena parte de sus aspiraciones para el segundo semestre.