A pocos días del veredicto en el juicio por el hundimiento del ARA San Juan, las abogadas querellantes Valeria Carreras y Lorena Arias denunciaron una presunta "presión mediática y política" sobre los jueces que deberán resolver la situación de los cuatro altos mandos de la Armada imputados por la tragedia en la que murieron 44 tripulantes.
El proceso judicial ya transita su etapa final. Luego de los alegatos, el próximo 8 de julio los acusados Luis López Mazzeo, Claudio Villamide, Héctor Alonso y Hugo Correa pronunciarán sus últimas palabras, tras lo cual el Tribunal quedará en condiciones de dictar sentencia.
Mediante un comunicado, las representantes legales de los familiares aseguraron que en los últimos días distintos medios nacionales difundieron publicaciones que reproducen los argumentos de las defensas de los imputados.
"No es casualidad. Es presión. Y la denunciamos", afirmaron.
Las letradas también rechazaron la versión impulsada por las defensas, según la cual no estaría claro qué ocurrió con el submarino y, por ese motivo, no corresponderían condenas. "Eso es falso", sostuvieron, al recordar que la prueba reunida durante la investigación ya fue evaluada en distintas instancias judiciales y administrativas.
En ese sentido, remarcaron que el procesamiento de los acusados fue dictado en enero de 2020, luego confirmado por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia en noviembre de ese mismo año. Además, señalaron que el propio Consejo de Guerra de la Armada consideró que existían elementos suficientes para destituir a oficiales superiores.
"No hace falta una prueba nueva. Hace falta que el Tribunal no ceda ante la presión", expresaron.
Carreras y Arias también cuestionaron la estrategia de las defensas durante el proceso, al sostener que las explicaciones sobre el hundimiento fueron cambiando con el paso de los años. "Todo, menos hacerse cargo de sus actos y de sus omisiones", indicaron.
Asimismo, denunciaron que los integrantes del Tribunal reciben presiones "valiéndose del poder institucional que aún detentan los acusados", mientras que ellas representan a familiares y suboficiales "sin padrinos políticos, sin fortuna", que desde hace más de ocho años reclaman justicia.
Finalmente, aclararon que el juicio no busca responsabilizar a la institución militar en su conjunto, sino establecer las responsabilidades individuales por la tragedia.
"Este juicio no es contra la Armada Argentina. Es por 44 hombres de la Armada Argentina que perdieron la vida por decisiones y omisiones de sus superiores", señalaron. El comunicado concluye con una frase dirigida tanto a los acusados como a la sociedad: "No nos subestimen. El mar no los hundió. Fueron los hombres. Y deben ser condenados".