El mercado de pases no viene siendo sencillo para Colón. Mientras los dirigentes trabajan para potenciar el plantel de cara a la segunda parte del campeonato, varias de las negociaciones que parecían posibles comenzaron a diluirse. La de Rubén Botta es, por estas horas, otro caso que se aleja.
Desde el aspecto deportivo, el panorama era alentador. El volante ofensivo no figura entre las prioridades del entrenador Julio Vaccari en Defensa y Justicia y, además, estaba dispuesto a afrontar el desafío de regresar al club donde fue una de las figuras antes del descenso de 2023, incluso aceptando jugar en la Primera Nacional.
Sin embargo, la principal traba no pasa por el fútbol. El inconveniente radica en el ámbito personal: la familia del jugador no tiene intención de volver a radicarse en Santa Fe, una situación que, por el momento, Botta no logró resolver y que condiciona seriamente cualquier posibilidad de retorno.
En Colón entienden que, si ese escenario no cambia en el corto plazo, la negociación difícilmente pueda prosperar. Por eso, el optimismo que existía días atrás fue dando paso a la cautela, hasta el punto de que hoy el regreso del mediocampista parece mucho más lejano.
Otra opción que se cae
El caso de Botta se suma a una serie de nombres que fueron perdiendo fuerza en las últimas semanas. Bruno Nasta finalmente continuará en San Miguel; Jonathan Herrera dejó de ser una posibilidad tras incorporarse a Defensa y Justicia; y Marcelo Eggel también aparece muy difícil, ya que maneja propuestas de equipos de Primera División e incluso del exterior.
De esta manera, Colón sigue con una sola incorporación confirmada: Franco García, mientras el cuerpo técnico aguarda por la llegada de nuevos futbolistas para fortalecer especialmente la ofensiva y la generación de juego.
Un regreso que ilusionó
La posibilidad de volver a ver a Botta con la camiseta rojinegra despertó rápidamente el entusiasmo de los hinchas. En su último paso por Colón, durante 2023, fue uno de los futbolistas más determinantes del equipo.
Ese año disputó 17 encuentros entre la Copa de la Liga, Copa Argentina y el desempate por la permanencia, marcó tres goles y entregó una asistencia, siendo una de las pocas figuras de un plantel que terminó perdiendo la categoría.
Por ahora, aquella ilusión deberá seguir esperando. En Colón saben que el tiempo corre y, mientras buscan destrabar otras negociaciones, la vuelta de Rubén Botta dejó de depender del fútbol y pasó a estar atada a una decisión estrictamente familiar.