La implementación del nuevo Sistema de Estacionamiento Ordenado Medido (SEOM) en la ciudad de Santa Fe comenzó a generar movimientos en la dinámica del tránsito y también en el negocio de las cocheras privadas. Con menos lugares disponibles en la vía pública y mayores restricciones, muchos automovilistas evalúan alternativas para estacionar.
En ese contexto, un móvil de LT10 recorrió playas de estacionamiento del microcentro para relevar cómo impactó la medida en la demanda. Allí, los responsables del sector describieron un escenario mixto: más consultas, pero también bajas de usuarios por el aumento de precios.
“Tuvimos un pico de gente que empezó a averiguar, pero también registramos muchas bajas debido a que el precio aumentó bastante”, explicó uno de los encargados. En ese sentido, vinculó directamente los cambios con el nuevo esquema: “Por el aumento del SEOM subieron las cocheras; al incrementarse el costo, mucha gente se dio de baja, aunque otros vinieron a darse de alta para asegurar el lugar”.
Actualmente, los valores rondan los 100.000 pesos mensuales para una cochera techada y unos 70.000 pesos sin techo. Aun así, aseguran que la demanda se mantiene. “Igual te conviene, porque en el microcentro es un lío estacionar; no hay lugar o las dársenas quedaron muy chicas”, señalaron, al marcar las dificultades que enfrentan los conductores, especialmente quienes manejan vehículos de mayor tamaño.
Sobre la ocupación, indicaron que el nivel es alto, aunque todavía quedan algunos espacios disponibles. “Tenemos una lista de espera y está casi completa. Solemos ocupar un solo lado de la cochera, pero por el momento nos quedan cinco o seis lugares disponibles”, detallaron.
El nuevo SEOM, que comenzó a regir el lunes 6, empieza así a reconfigurar los hábitos en el centro santafesino, con un impacto directo en el bolsillo de los usuarios y en la actividad de las playas privadas.